Con frecuencia los problemas del entorno se hacen grande, sobre todo en países donde se atraviesan crisis profundas como en Venezuela; donde por un lado hay un país luchando, por el otro un grupo sobreviviente de los pesares.
Veo en las mañanas, muy temprano a los médicos en motocicleta asistiendo a sus lugares de trabajo, a las madres caminando con sus chiquillos de la mano para llegar a la escuela, a pesar de lo complejo, en un esfuerzo sobre humano.
Se dibuja la esperanza al ver sonreír a los niños, al notar que a pesar de lo complejo la vida sigue. Las personas que se quedan en el país algunas simplemente sólo conocen esta vida, otras apuestan por un futuro que por momentos se aleja y otras veces para inminente.
Continuar, vivir, reír parece el lema que suaviza las vicisitudes, y de allí el tan famoso humor del venezolano que con chistes intenta sobrellevar la carga.
Todavía algunos se marchan, sumamos despedidas, pero valoramos que podemos respirar, y en tantos rostros que siguen en pie se valora ese sueño de libertad.
Venezuela sigue viva, en su gente, en esa que se esfuerza cada mañana. Aunque sólo sea alcanzable la libertad plena por milagro del Cosmos infinito de Dios en algún momento de la existencia.❤
“Incluso, en algunos casos, continuar, simplemente continuar, se vuelve sobrehumano.”
Albert Camus.