Fuente: https://mundoconsejos.com/lo-esencial-es-invisible-a-los-ojos/
Si queremos hijos buenos, nuestro mayor esfuerzo debe estar enfocado a dar buenos ejemplos, en las acciones en las que ellos podrán verse reflejados, que podrán repetir porque quedarán en sus recuerdos.
Un niño es un mundo infinito de oportunidades, la creación perfecta de Dios, que nos fue dada como padres, frágiles y fuertes, un misterio en sus pequeñas manos se hace un gran tesoro en sus mentes.
Yo, como madre, llego a sentir una dulzura indescriptible al verme en el brillo de sus ojos, de los ojos de mi hija, al mirarme, al buscar en mí respuestas a sus dudas, siento temor y alegría al ser parte de la fortaleza en sus miedos, en intentar protegerla en sus desafíos, a la vez soltarla en sus nuevas aventuras.
Hoy quise escribir para que nunca se me olvide, que le he regalado un libro, y me ha dicho a sus cortos ocho años que le regalé su primera obsesión. Por eso, hoy es el motivo de mi publicación, pensaba escribir sobre un viaje, quizá sobre la muerte o el amor, pero como dejar de escribir sobre una bella obsesión.
Jamás de ocho años yo hubiese dicho obsesión - mi lengua se habría trabado - mi pequeña hoy me estremeció, no supe si sonreír.
Sus palabras exactas fueron: mami "El Principito" me obsesionó. Al escucharla permanecí por un minuto sin responderle, luego le dije pausadamente: es verdad hija, leer es una obsesión.
Me quedé reflexionando sobre el ejemplo, sobre la importante labor, la más linda tarea que podemos tener, la más bella de las actividades por hacer, sin duda, ser ejemplos es el principal compromiso ante Dios.
Espero que el mundo de los libros, le haga de este mundo un mundo mejor. Hoy sólo quise recordar que todo aquí comenzó. En la bella historia del pequeño príncipe y mi pequeño gran amor.
Un gusto compartir con ustedes, está vivencia cotidiana, pero para mí muy importante, porque en ella está ese regalo de Dios.