Según las fechas en las que coincide nuestro espacio - tiempo, la energía de los astros, la energía del universo y del Cosmos infinito de Dios se concentran desde hoy a nuestro alrededor, alcanazaran su máximo de influencia el día 21.
Creyentes o no creyentes, no está de más fijar nuestro pensamiento en hacer una limpieza espiritual, para romper con las cosas que nos pesan y nos atan. Esto es más de tener equilibrio interior, saber respirar, compartir con los que amamos, agradecer y bendecir.
Las emociones deben estar en equilibrio y en armonía, debemos tener tiempo para observar y analizar cuáles emociones son las que debemos dejar salir y con cuáles debemos quedarnos; obviamente todo aquello que no nos permite estar tranquilos va en contra de nuestro bienestar, por tanto es conveniente quedarnos con lo que nos hace sentir bien.
Debemos aprovechar las energías del solsticio de invierno para concentrarnos en lo positivo. Romper con el pasado e iluminar nuevas energías. El día será más largo, es propicio para explorar el concepto de tiempo vivido, de lo que hemos logrado, lo que anhelamos y todo aquello que está pendiente en nuestro ciclo.
El deseo principal es que todo esté bien, que el mismo universo sane, el deseo alineado del universo es la sobrevivencia de todos dentro de la armonía de la felicidad. O lo que es igual a la extinción de todo mal que nos asecha, añoramos estar en armonía con la naturaleza y nuestros semejantes sin ningún temor. Por tanto debemos enfocarnos en ese sentimiento de que todo vuelva a estar bien.
Por su puesto que existen técnicas individuales que podemos aplicar, por ejemplo podemos escribir todo lo que queremos dejar atrás y despedirnos de esas cosas escritas, decretando que a partir de allí se escribirán cosas nuevas. Este movimiento del solsticio de invierno nos conecta con el universo y debemos aprovechar esa fuerza.
Para algunos es difícil creer en la magia, para otros es simplemente una sensación diferente para estos días, pero igual todos estamos conectados y tenemos oportunidad de vivir juntos esas vibraciones que el Cosmos infinito de Dios nos obsequia, porque es la bienvenida a la Natividad de Dios.
Nuestra voz de oración puede sanar, puede bendecir a otros, así que debemos extender nuestras palabras y la alegría de nuestro ser sobre todo en estos momentos complicados para la humanidad.
Llegamos al mundo a ser felices, en armonía, en tolerancia y paz. Que este solsticio traiga a todos más amor, salud y bondad.
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Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.