El niño posee sentido moral
Este sentido moral, de forma natural y con muy variadas manifestaciones, lo demuestra el niño desde sus primeros años.
Por cierta intuición natural, influida por el aprendizaje del medio social, sabe lo es bueno y lo que está mal; por ejemplo, tiene un sentido muy fuerte de posesión y un sentido profundo de la injusticia.
El sentido moral abarca toda la conducta humana. Por consiguiente, no podemos separar del proceso formativo del niño el factor moral ni la conciencia, que es una clara manifestación o expresión del mismo.
Debe ser enseñado, el niño, acerca de lo que está bueno y de lo que está mal, de lo positivo y de lo negativo de la conducta y, sobre todo, de cómo obrar. Y muy importante, que sepa sentir en su interior, la satisfacción del cumplimiento de sus obligaciones, lo mismo que de toda acción humana.
El niño es un ser libre
El niño es un ser libre, aunque su libertad sea incipiente y no muy desarrollada racionalmente. El proponerle un objetivo, el hacer que desee llegar a una meta , es una lección maravillosa y práctica para desarrollar en él una libertad bien entendida.
Resulta estupendo el enseñarlo que dejarse llevar por la flojera o la apatía lo convierte en esclavo de esa flojera y le quita la libertad para estudiar o hacer otras cosas que le gustaría realizar, pero que no puede, en la mayoría de los casos por falta de conocimiento.
Si lo incentivamos, si logramos adornar los conocimientos con la novedad, con lo interesante, querrá aprender.
En el caso particular de los niños, éstos no serán libres sino son son capacez de vencer la flojera y cumplir con sus tareas y estudiar. Es fundamental, en el caso de lo maestros, adoctrinar a sus alumnos sobre la verdadera libertad, y si lo logramos es fácil que aquellos adquieran buenos hábitos y una excelente conciencia humana para el resto de sus vidas.
...Hasta la próxima sonrisa!!