Dejo para la consideración de ustedes este poema que floreció en una mañana de lluvia y frío. Espero que lo disfruten.
Lluvia de sol
Y de repente
La lluvia ya no fue lluvia
Fue sol dentro de mí.
Quemó mis entrañas,
Las hizo suyas
Abrasando mis fibras
Y las del otro.
El otro que se ha ido,
Que dejó sus hojas en mí,
En mi selva, en mi patio de otoño
En mi vida mustia.
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Gracias por su lectura. Hasta la próxima.