Levántese el acusado.
Sr acusado yo como juez de este caso y en vista de sus incontables delitos y en concordancia con la decisión del sabio Jurado se le condena morir a manos de un pelotón de fusilamiento mañana a primera hora pero puede pedir ante este esta honorosa sala su último deseo.
Sr Juez, se que no merezco perdón; pero sabe si algo amo en esta vida es la Navidad; es lo único que me hace felíz; solo le pido que esta noche en mi celda me deje hacer un arbolito de Navidad; eso si Sr Juez; quiero muchas luces que iluminen un poco aunque sea por esta noche la oscuridad de mi destino mañana.
A todos en la sala les conmovió esta última petición de aquel hombre pero corrían tiempos de una mágica Navidad
Al día siguiente, el reo a una muerte segura se extraña de que el pelotón de fusilamiento no haya llegado todavía pero corría tiempo de Navidad y de repente ve una bellísima tarjeta de Navidad en su cama que le decía:
-Señor, se le ha cambiado la pena de muerte por cárcel de por vida pero eso si; todos los años por esta época decembrina su celda será decorado con la mas bella navidad que Ud jamás haya imaginado porque a ninguna persona se le debe privar de disfrutar del acontecimiento mas bello y significativo del año. FELIZ NAVIDAD.