Había una vez un ciego que mientras otros veían la vida solo en blanco y negro; él la veía y la disfrutaba a todo color pues a pesar de ser invidente tenía una visión con el color de la FELICIDAD que DIOS le daba.
Había una vez un ciego que mientras otros veían la vida solo en blanco y negro; él la veía y la disfrutaba a todo color pues a pesar de ser invidente tenía una visión con el color de la FELICIDAD que DIOS le daba.