¡Hola, gente bonita de mi vida y mi corazón!
Como ya saben, les dije que estaría más activa, y aquí estoy. El problema es que éste post me llevó más tiempo del esperado, así que fue algo complicado mantener una semana activa. Tenía aún material del museo pero ya no los quería agobiar con más de ello -tal vez luego-, así que pasé directamente a la otra parada: Sanare.
Como parte del recorrido del Congreso Latinoamericano de Antropología y Arqueología, visitamos el pueblo de Sanare, en el estado Lara, cerca de Barquisimeto, donde nos dieron una charla en el Museo Comunitario de Sanare y en la Asociación Cooperativa «Unidad de Producción 8 de Marzo» -dos increíbles charlas que con mucho cariño nos mostraron, respectivamente, el cuidado de la cultura de la comunidad de Sanare y la producción de alimento de origen vegetal que beneficia a todos allí, no obstante, estas dos paradas en el recorrido quedan pendientes para otros post-.* ¡Qué emoción! Me encanta realizar posts detallados; quiero que vivan tanto como yo la fascinación, el encanto, la alegría que estos lugares me dieron; así que en esta aventura, como parte final del recorrido -sí, primero empecemos por el final, ya que esto va después de las dos charlas antes mencionadas- les traigo el Patrimonio Natural y Arqueológico del pueblo de Yay: la Hundición del Yay.
Como lo prometido es deuda, ¡el recorrido!
Para alcanzar el camino hacia la Hundición, primero tuvimos que pasar por Sanare, luego tomar un trayecto de más o menos 8 kilómetros hacia una montaña cercana, -que es donde se encuentra Yay- para después tomar una vía de tierra más arriba en la montaña y así llegar a nuestro destino.
Antes de comenzar el camino de tierra, se hizo una breve parada para observar el paisaje; así que aproveché la oportunidad para tomar una fotografía y estirar las piernas, ya que teníamos unas 2 horas en carretera.
Terminando el tormentoso camino -donde parecía que durara horas; la vía era de pura tierra, había muchos baches, además la carretera era angosta y tardamos demasiado en llegar- arribamos a la Hundición.
Parece un desierto en miniatura, pero es demasiado hermoso.
Tan solo llegar al sitio en cuestión, hay un hermoso cartel que nos recibe -lastimosa e increíblemente, se me olvidó tomar una fotografía al cartel- con gran calidez:
Bienvenidos a Yay:
Sitio natural, arqueológico, paleontológico e histórico del país.
Donde brilla el sol de la creatividad y la riqueza espiritual de su gente.
Digna de visitar para remontarse al pasado y vivir su historia.
Con una gran extensión de más de diez mil metros cuadrados, es un deleite a la vista contemplar en todo su esplendor esta magnífica formación rocosa. El aire fresco, el atardecer que se acercaba; cualquier mínimo detalle solo hacía que me maravillara más y más la visita a este místico lugar. No tardé en perderme con la vista hacia el horizonte y hacer de cuenta que me encontraba sola allí; sin nadie que me molestara o sin ningún ruido que lograra sacarme del trance.
No podía dejar el éxtasis que me provocaba estar en el seno de tan bello regalo de la naturaleza.
¡Vamos con el origen!
Su origen se puede contar de dos maneras -al menos así lo hicieron en el recorrido- una leyenda y una versión más científica. Iniciemos con lo última; la leyenda es más curiosa y debe guardarse lo mejor para el final.
Versión lógica y científica: no hay mucho qué decir realmente, tan solo detalles técnicos, así que trataré de no aburrirlos tanto y diré lo puntual: lo primero que nos informaron fue que Hundimiento es el término correcto para el sitio; sin embargo, por ser algo único en toda Venezuela se decidió nombrarla Hundición. Este bello patrimonio natural es una formación rocosa de origen geomorfológico -sí, qué significa esto; verán, es algo fácil de explicar, solo se trata de la modelación de la forma de la tierra debido a factores climáticos, como lo es en este caso la erosión natural de la tierra debido a un deslave continuo; la lluvia poco a poco se come la tierra- que ha dejado toda la Hundición en forma de un cañón. Cercano a este valle, pasa una quebrada que sigue erosionando este precioso rincón mágico.
Listo, fue muy puntual, no quería aburrirlos con tanta historia, es mejor que disfruten de las fotografías.
Ahora viene lo curioso: la versión que cuentan los pueblerinos de Yay sobre cómo se formó la Hundición.
Leyenda: realmente es algo corta, pero no deja de ser medio impactante; así que trataré de contarla como recuerdo porque explicaron que había una pequeña variación de la historia. Resulta que hace bastante tiempo, antes de que se conociera como la Hundición, había un pueblo allí. Este pueblo no respetaba las creencias religiosas de ningún tipo y actuaban de una manera desenfrenada y obscena, haciendo fiestas día tras día desobedeciendo todo lo que Dios les pedía que hicieran para que cambiaran. Pero ninguno hizo caso, siguiendo con el vicio desenfrenado de actos mundanos. Dios les advirtió por última vez que recibirían un severo castigo, al menos que cambiaran. Como todos seguían sin prestar atención al aviso de Dios, como acto de furia, envió un viento sorprendentemente fuerte que hizo que todas las personas y las casas se convirtieran en columnas de tierra. Entonces, según esta leyenda, todo lo que se observa en la Hundición, son las personas desobedientes que fueron transformadas por el castigo Divino. Algo escalofríante, ¿no creen?
Esta fotografía me encanta, aunque es difícil imaginar que sean personas las que se logre observar en estas grandes columnas de tierra.
Aunque en ésta otra fotografía si es bastante fácil imaginar que sean cabañas o chozas que fueron transformadas en columnas de tierra.
Al terminar la charla de la historia, nos dan una explicación del valor arqueológico, antropológico y social del lugar -charla que me saltaré para no hacer el post muy largo, además fue algo corto- y nos dieron tiempo de explorar por nuestra cuenta; no tardé en incursionar entre las bellas montañas de arcilla. He aquí el resultado:
Por donde fuera que posara mi mirada, habían soberbios montículos de tierra.
Como la Hundición parecía un laberinto, me escurrí entre sus pasajes, subía y bajaba montículos de tierra y disfrutaba recorrer este lugar. Tomé fotografías desde arriba, observando todo el lugar, y desde abajo, observando los pasadizos.
Cruzando un par de pasillos terrenosos, me encontré maravillada por estos preciosos cactus.
Hay cosas realmente asombrosas en los lugares donde menos pensamos que estén.
Y como llegamos bastante tarde, la noche tocaba la puerta en el horizonte, y debíamos marcharnos porque el trayecto de regreso era de unas 3 horas. Pero no sin antes tomar las últimas fotografías del día.

Aquí quería observar por última vez todo el escenario en su esplendor.
Otra foto con toda la maravilla del paisaje.
Con esta vista de la noche llegando, abandonamos con toda la curiosidad saciada, el precioso paraje que es "La hundición de Yai"
Y ésta soy yo, en el lugar. Estaba un chico tomando fotos y no pude dejar pasar la oportunidad de pedirle el favor y tomarme una, que bueno que resultó ser un conocedor de los ángulos.
Y bueno, gente preciosa de mi vida y mi corazón, eso fue todo por hoy. El próximo post será sobre "EL Museo Comunitario de Sanare" qué déjenme decirles, es deslumbrante. La Hundición del Yai es una belleza mística y arqueológica que todos deben visitar. El maravilloso estado Lara tiene parajes hermosos y quita alientos que cada uno de nosotros debería visitar, como muchos otros estados de Venezuela.
Me despido de todos ustedes por hoy con las mejores vibras, besos y abrazos. Recuerden apoyar a otros compañeros y a aquellas comunidades que más les gusten. Espero sus comentarios, gracias por leer. Y gracias especialmente a ,
y
por el apoyo en el post anterior. Os quiero a todos, chicos.
Y gracias a tú, por el amor y la ayuda.
Posted from my blog with SteemPress : http://sophiegeek.vornix.blog/sophiegeek/es-peregrinando-con-sophie-la-hundicion-de-yai/2018/11/04/