Como ya va siendo habitual nos regala una bella imagen, para que la interpretemos, la manipulemos según lo que cada uno perciba en ella. La imagen que esta vez
nos cedió para manipular, en realidad, son unas semillas de chía en un vaso de agua con hielo. Vale la pena esmerarme y estar a la altura de esta bella imagen para realizar una hermosa obra de arte.
En esta ocasión vi luminiscentes semillas que caen de lo mas alto, del infinito y que sin darnos cuenta bañan nuestro ser para limpiarnos, eliminar emociones negativas, para nutrirnos de otras impresiones de diferente calidad a las que estamos acostumbrados.
Precisamente hoy es el día que se produce esa lluvia invisible de semillas para que nuestro ser pueda ser toocado por ellas y renacer de nuevo.
Ponte a tiro si quieres disfrutar de esta experiencia, sal a la calle, a la montaña, al balcón, a la terraza... mira al cielo, luego cierra los ojos, camina y... ¡déjate bañar por esta hermosa influencia!