En su primer año, los bebés pueden comer de todo: leche entera, nata, bizcocho, huevos, frutas ... Pero solo se puede tomar un trocito pequeño y lo más recomendable que la tarta se haga en casa para que llevar ingredientes naturales, esté hecho al gusto de los pequeños y reducir la cantidad de azúcar porque los bebés no deben consumirlo en exceso.