Después de par de días ausente, retomo mis actividades y en esta oportunidad quiero compartir con ustedes lo que fue un día de campo, día de compartir en familia en un lugar distinto y alejado de la ajetreada ciudad...
Así empezaba este día, teóricamente prometedor. Isabella Valentía visitando la finca del abuelo y como todo niño super curioso, caminaba por todos lados y hasta en el potrero logro entrar sin miedo alguno, entrando en contacto directo con los animales. Ya empezaba a hacerle honor a su nombre VALENTÍA, tanto así que esta primera imagen sale de espalda porque ella quería ir sola.
Ahora si ya dando su vuelta de reconocimiento en el área, con esos cachetes que estaban encendidos como fuego por el sol tan fuerte que estaba en ese momento, empieza a posar para que papá [Yo] pueda hacerle unas fotos.
En la finca actualmente estas vacas y toros están siendo alimentadas con pacas de heno, ya que el verano y sequía que presenta la zona es totalmente critica por lo que se dificulta el crecimiento de este pasto de manera natural. Se tiene un proyecto de sembrar varias hectáreas, considerando el tiempo en el que llega el invierno y el tiempo que este permanezca, para que así pueda esta siembra contar con el agua suficiente para su crecimiento.
El atardecer no tardo en caer y por ende no desaproveche la oportunidad de capturar tal preciosa vista que nos regalaba nuestra madre naturaleza en la Finca Agua Clara... Aunque las imágenes no quedaron con una calidad que nos deje boca abierta, pues me es agradable compartir lo que fue un domingo distinto.