Sin reembolso
Sus sentimientos estaban escondidos, decidieron liberarlos, con el tiempo siendo aceptados, con el temor inminente... de que sean traicionados. Se hundían, en la pasión causada por el otro, por sus venas corría el pecado, fundieron entre sí el calor de sus cuerpos, sin penas, siquiera pudor, se aceptaron tal cual como son.
Aprendiendo a amar de nuevo luego de las adversidades, aceptando la ilusión que creaba el corazón, quebrantándose el amor, llenándolos de dolor, sus corazones eran de una manera singular, un tétrico lugar, triste, pero no servían para amar, sin embargo… Allí ellos están, dándolo todo una vez más, aspirando que no llegue el final.