Dentro de ello nuestros seres queridos muchas veces se presentan con la "ingenua voluntad" de querernos evitar tal o cual sufrimiento porque "creen" que nos están ayudando
Digo ingenua voluntad, porque, hay ciertas experiencias que tenemos que vivir, es algo así como nuestra tarea a realizar y que es justo para nuestra evolución. Si alguien con toda la mejor intención nos la quiere evitar, por ejemplo, alejarnos de una persona, ese cambio sólo cambiará el escenario y el rostro de la persona, porque llegará otro personaje con las características de aquel que evitamos.
¿Que pasa cuando una situación se repite y se repite?
1. Lamentar nuestra suerte: quejas, culpas, porqués sin respuesta... eso será un círculo repetitivo, brincar de una a otra se hace una rutina que, nos hace inmunes a ver otras posibilidades y lamentablemente cuesta mucho salir de ella.
2. Buscar el origen, a través de la observación de nuestras acciones, que por lo regular nos lleva a realizar un cambio interno
Si optamos por la segunda opción entonces ya no culpas, sólo cuestionas ¿que me trajo hasta aquí? con responsabilidad, asumiendo que nuestra actitud por ejemplo, es un factor importante. Parece fácil ¿verdad?
No, no lo es, el camino fácil considero es justificarnos, escudar nuestra responsabilidad en todo y todos, menos en nosotros mismos.
Por supuesto que hay situaciones que influyen y no hay constantes ni leyes, por ello hay un sinfín de ejemplos de gente con mismas circunstancias de vida que logran resultados diferentes.
Así que el "crearnos" un estilo diferente de vida es una decisión que al tomarla nos abre un abanico de posibilidades para encontrar la plenitud tan anhelada.
Hoy junto con este breve escrito les comparto esta fotografía que, en un día de fuerte lluvia con granizo me mostró un abanico de posibilidades, unas pueden quedarse, otras pueden simplemente diluirse... hay que mantenernos atentos.
¡Les deseo una semana llena de exitos!</div>