Recuerdo esos momentos en que compartíamos todo, junto a Papá. Tu dulzura, tus consejos, todo el cariño que le dabas a todos tus hijos y en especial a mí, porque yo fui la mâs privilegiada de todos mis hermanos, ya que nací, cuando ellos ya eran grandes y todos los problemas, y penurias de la rutina diaria habian pasado.
Quiero hoy volver a pedirte disculpas, por lo terrible que era cuando niña, de verdad que fui muy tremenda, pero gracias a ti, logré ser la mujer que soy. Una mujer correcta, de buenos principios, trabajadora y honrada. Y todo fué gracias a ti, a tu constancia, sacrificio y paciencia.
Todavía añoro aquellos dias cuando saliamos a pasear a tu playa preferida por el viejo Macuto, donde nos bañábamos y pasábamos momentos muy sabrosos y despuès nos ibamos a comer al Rey del Pescado Frito, tu restaurant preferido. Tú buen sancocho de pescado y tu pescadito frito con tostón.
Gracias por habernos dado a todos nosotros ese amor y buen ejemplo a seguir. Un calor de hogar, donde siempre ardía la llama del amor.
Y, désde aquí te mando todo mi amor y que Dios te tenga en su Santa Gloria junto a Papá Eladio, y mis hermanitas Aída y Eli.
@SURIKA