Noche taciturna
Mi virtud está en escapar de sus recuerdos,
pero es allí donde empeora,
es allí cuando acelero el pedal que me llevará más allá de la meta: a un nuevo destino.
Allí me regocijo al pensar que dejaré de ser prisionera, sino fugitiva.
Fugitiva de incertidumbres.
Pero antes de llegar, mucho antes, freno por miedo a lo desconocido.
¿Pero quién no espera antes de seguir una revelación y, a la vez, es temeroso de una epifanía?,
¿Quién es tan valiente de salir del laberinto a la primera jugada?;
Amigo mío, la noche.