Hay sombras que nos persiguen,
dolores que nos amargan,
cortes de esperanzas
que aguardan en nuestra morada.
Al días y noches
en los que aún el reproche
nos deja sin ganas de soñar.
Todo vida sigue, aunque por instantes
te estanques en el pasado,
creyendo que aún ha continuado.
Pasamos por suspiros,
luego por el llanto
y entre tanta amargura
solo queda la idea
de que todo ha terminado.