Ella es su madre y al mismo tiempo es su hogar. Ella es inmortal o al menos eso creen sus hijos, con tantos años y aún sigue tan fértil.
Nadie sabe como nació tan maravilloso ser, ella aún no cuenta su historia o por lo menos no lo hace de forma directa, tal vez quiere que sus hijos investiguen su existencia, así como han investigado la forma de aprovecharse de ella.
Su padre fue quien creó a sus hijos, todo con el propósito de que estos la cuidaran, también les otorgó sabiduría, inteligencia y curiosidad para utilizar estas herramientas de manera justa, así crear grandes tecnologías que fuesen evolucionando la vida de ellos y a la de su madre.
Pasaron los años y esta madre sigue siendo el hogar de sus hijos, un hogar inmenso en el cual pueden habitar tranquilamente, solo que ellos se encargan de seguir destruyéndola, causando grandes dolores en ella. Lo que ellos no entienden es que si su madre es destruida, ellos también lo estarán. Sin embargo, ella se altera y a medida de que va debilitándose no logra controlar su inmensa ira, esa ira que solo su padre es capaz de controlar, pero es inevitable que ella quiera darle una lección a sus desagradecidos hijos, total se lo merecen.
No todos la quieren maltratar, muchos de ellos luchan por ayudarla y hacerle entender a sus hermanos que pueden seguir aprovechando los recursos que su madre les da, sin tener que causarle tanto daño, tanto dolor.