Física, sociedad y psicología
El tiempo es una dimensión objetiva de la realidad. Un evento situado en el pasado no depende de sensaciones subjetivas de sus protagonistas. Si ha pasado ha pasado para todos, en sentido inverso sucede con algo que pueda ser previsible pero aún no haya tenido lugar.
La palabra tiempo es de esa clase de palabras que parecen tener un significado tan claro que no necesita explicación. Sin embargo está cargada de ideas que hemos heredado con pequeñas modificaciones desde el origen de los tiempos.
Tiempo, en español deriva de tempus en latín y a su vez deriva de una raíz léxica indoeuropea que hace referencia a estirar algo para medir. Hemos dividido el primitivo lapso de un día,el peligroso y eterno en penurias día de nuestros antepasados, en dos docenas de horas y cada hora en unidades de 60 minutos y estos a su vez en 60 segundos.
Después de los segundos seguimos dividiendo el tiempo pero ya en unidades de 100. Estas diferentes escalas de medida deben su existencia a las primera culturas que se establecieron entre el Tigris y el Eufrates.
Contamos de 10 en 10 al usar los dedos de las manos como una primitiva máquina de calcular. También cuando se usa el 12 serian los 10 dedos añadiendo como una unidad más cada mano de forma unitaria
Agrupar unidades de 60 en 60 resulta de mezclar dos poblaciones con culturas tan diferentes donde unos contaban de 12 en 12 y otros de 5 en 5 (sin duda más primitivos pero con la suficiente fuerza para imponer criterios). El menor grupo decimal capaz de incluir grupos enteros de 5 y 12 es su mínimo común múltiplo...el 60. Todo esto ha llegado a nosotros en formas de medir que usamos sin advertir tantos caprichos de la historia.
La ultima vuelta de tuerca la ha dado la industrialización. El trabajo y las máquinas han propiciado una obsesión por la medida del tiempo. Ahorros compulsivos para combinar con desperdicios abúlicos.
Estamos parcelando la vida en una cadena de urgencias con islas de «tiempo libre». El desarrollo social y la psicología de los individuos se resienten de esta consecuencia del desarrollo económico.
Nos hemos hecho un lugar casi seguro en el mundo pero estamos perdiendo la relación natural con la sucesión de los ciclos temporales. Estamos atrapados, de mil formas, por el tiempo.