Ese lunes estaba prevista la entrada en vigencia de una reconversión monetaria en su país. La medida se pospuso por 60 días, lo que no se postergó ese 4 de junio fue aquel final que Clarice en varias ocasiones evadió.
El punto final de la novela lo escribieron otros. Ella vivió las tres semanas previas al adiós como quien deambula por un desierto sin agua mientras mira a sus compañeros de viaje beber del líquido hasta saciarse.
Doloroso y terrible son dos palabras que resumen esa experiencia de Clarice. Cuando la puerta se cerró a su espalda, ya de camino a su nuevo destino, ella sólo pensó una cosa: "Ojalá el celular les brinde la felicidad que yo no pude".
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Volví por acá. Listos para leernos todos los lunes :)