La antigua civilización griega nos ha dejado para la historia grandes pensadores, escritores, comerciantes, artistas y militares. Pero también una enorme cantidad de grandes obras arquitectónicas, que en muchos casos todavía hoy en día se conservan.
Fueron los propios griegos los que decidieron catalogar como “las siete maravillas del mundo antiguo” a una serie de monumentos que destacaban especialmente sobre el resto por su grandiosidad y belleza. Estas siete maravillas pertenecen al denominado periodo helenístico, que viene determinado por la muerte de Alejandro Magno y la muerte de la reina Cleopatra de Egipto y que comprende aproximadamente los siglos III y I antes de Cristo.
Entre esas siete maravillas destacaba El Templo de Artemisa, una gigantesca obra esculpida exclusivamente en mármol y formada por 127 columnas de 13 metros de altura pertenecientes al estilo jónico, cuya construcción duró 120 años. El Templo estaba construido en honor a la diosa Artemisa (Diana para los romanos), diosa de la caza y la naturaleza, y protectora de las mujeres. Artemisa era especialmente venerada en la ciudad de Éfeso, junto al mar Egeo, que hoy en día estaría ubicada en Turquía; este enclave fue el elegido para construir ese sensacional templo.
Pero el Templo de Artemisa tuvo un final catastrófico, ya que alguien decidió destruirlo; un pastor griego de Éfeso decidió prenderle fuego.
Eróstrato era un ciudadano griego natural de Éfeso; no era ningún erudito ni destacaba en ninguna actividad; era una persona normal, humilde, que se dedicaba al pastoreo. Pero Eróstrato quería ser como Platón o Sócrates, y pasar a la historia; Eróstrato quería ser recordado por las generaciones venideras, y para ello, en el año 356 a. C. decidió quemar el Templo de Artemisa y destruirlo.
Eróstrato fue ejecutado por su pueblo, y las autoridades decretaron, bajo pena de muerte, la prohibición de que su nombre fuera pronunciado o escrito. Con ello se intentaba impedir que consiguiera su propósito de pasar a la posteridad. Pero también se dio la casualidad de que el mismo día en que Eróstrato prendió fuego al Templo de Artemisa, nació uno de los más grandes personajes de la era antigua: Alejandro Magno.
Fue el mismo Alejandro el que se encargó de promover la reconstrucción del Templo, hecho que comenzó también casualmente el año de su muerte, el 323 a. C. El nuevo Templo tenía un diseño muy similar al antiguo, y conservaba las 127 columnas, pero el tamaño era todavía mayor.
Este nuevo Templo de Artemisa estuvo en pie hasta el siglo II d. C., en que nuevamente fue destruido, esta vez por el ataque de los godos a Éfeso. En la actualidad apenas quedan unos pocos restos en el lugar donde se encontraba; la mayor parte de los restos del templo original pueden contemplarse en el British Museum de Londres.
Sin embargo, y a pesar del empeño de los antiguos ciudadanos de Éfeso, Eróstrato consiguió su objetivo, ya que su nombre se convirtió en toda una leyenda debido a la barbarie cometida.
De hecho hoy en día la psicología utiliza el nombre de Eróstrato para denominar un trastorno bastante común en la actualidad. El Síndrome de Eróstrato, también conocido como Complejo de Eróstrato, sirve para definir a aquellas personas que deciden hacer cualquier cosa, sea lo que sea, para hacerse famosas y adquirir notoriedad. Son personas que tienen una necesidad convulsiva de ser el foco de atención y de que se hable de ellos, ya sea para bien o para mal.
La frase “que hablen de mí aunque sea mal” definiría perfectamente a este tipo de individuos, los cuales son capaces de cometer cualquier acto con independencia de las consecuencias que comporta.
El Síndrome de Eróstrato describe perfectamente a individuos que cometen asesinatos o delitos de extrema gravedad simplemente por la fama que ello les pueda comportar, pero también y a otro nivel, define a determinado personajes, los llamados “frikis”, tan habituales en la televisión y la prensa rosa, capaces de compartir cualquier aventura amorosa o cualquier escándalo público, con tal de salir en los medios y poder vivir de ello.
¿Conocéis a alguien con Síndrome de Eróstrato? Seguro que sí, y me atrevería a decir que a más de uno.
Fuentes:
https://sobrehistoria.com/maravillas-del-mundo-antiguo-templo-de-artemisa-en-efeso/
http://www.viatorimperi.com/efeso
https://psicologiaymente.net/social/sindrome-erostrato
http://www.elreporte.com.uy/el-sindrome-de-erostrato/
http://medicablogs.diariomedico.com/laboratorio/2010/11/15/el-complejo-de-erostrato/