Hoy nos encontramos a lunes 21 de mayo del año 2018; pero… ¿qué certeza tenemos de que esto sea verdad? Lo aceptamos porque así está establecido desde hace siglos, y porque no existe ninguna evidencia científica e histórica que diga que se trata de un dato incorrecto. Sin embargo para determinado grupo de personas, esto es falso, ya que para ellos actualmente nos encontramos viviendo en el año 1721; es decir, ellos creen hay un salto de 297 años en la historia correspondientes a un periodo que realmente nunca existió.
Existen estudios estadísticos que demuestran que las noticias falsas se divulgan mucho más rápido y tienen mayor impacto que las noticias verdaderas; de hecho se afirma que este tipo de informaciones llegan a compartirse hasta un 70% más que las informaciones veraces.
Estamos en una época en la que resulta difícil creerse la mayor parte de las cosas que nos cuentan; se manipula constantemente a las personas con noticias e informaciones falsas o con medias verdades, y las redes sociales juegan un papel fundamental difundiendo bulos sin fundamento alguno.
Dentro de esta moda tienen especial relevancia las llamadas teorías conspiratorias, que son aquellas que ofrecen versiones alternativas a hechos sociales, históricos o científicos comprobados, contrastados y aceptados mayoritariamente por la sociedad.
La mayoría de estas teorías de conspiración que se divulgan por la red son totalmente falsas y carecen de evidencias y fundamentos consistentes, aunque muchas de ellas tienen un amplio número de seguidores muy fieles que las defienden como auténticos dogmas de fe. Este hecho hace que siempre nos quede la duda de si alguna de ella pudiera ser cierta.
En algunos post de mi blog he tratado diferentes teorías conspiratorias, como la teoría de la Tierra plana, la de la Tierra hueca o la que afirma que Paul McCartney está muerto y tiene un doble. Pero en esta ocasión voy a presentar una teoría absolutamente delirante que curiosamente tiene más adeptos de los que podamos pensar: se trata de la "teoría del tiempo fantasma".
Esta teoría sostiene que el intervalo de años que comprende el 614 y el 911 d.C, nunca existió, sino que fue inventado. Estamos hablando del periodo histórico conocido como la Alta Edad Media.
La primera pregunta que se nos presenta es ¿qué sentido tiene todo esto? Es por ello que debemos tratar de averiguar quién o quienes y con qué motivo decidieron inventarse casi 300 años de historia.
Al parecer existen dos personajes históricos responsables de todo esto:
En primer lugar tenemos al papa Silvestre II, un gran estudioso y erudito, teólogo, filósofo, matemático e inventor, al cual se le acusó tener un pacto con el diablo y sobre el que se cierne un halo de misterio y oscurantismo.
El segundo personaje es Otón II el Rojo, emperador de Roma y Germania, quien parte de su reinado coincidió con el mandato del papa Silvestre II.
La "teoría del tiempo fantasma" sostiene que Silvestre II y Otón el Rojo se pusieron de acuerdo para modificar el calendario juliano existente en aquel momento, pasando de golpe del año 614 al año 917. Tal actuación se debía a dos motivos principales:
El primero era el valor simbólico de ser el papa y el emperador del año 1.000, una fecha clave en la cual la fe cristiana y el imperio romano podrían tener un auge importante.
El segundo estaba relacionado con el ansia de riquezas, ya que el simbolismo del año 1.000 les podría otorgar un mayor poder y por tanto una mejora considerable en las arcas vaticanas y del imperio.
El acuerdo implicaba inventar un árbol genealógico dinástico que les otorgasen un poder total; para ello idearon y crearon fragmentos de la historia tales como la existencia de varios reyes visigodos, como por ejemplo Carlomagno, o inventaron aspectos de la conquista de España por parte de los árabes (que realmente ocurrió pero no tal y como nos la han contado hasta ahora).
El autor de esta teoría se basa en que la alta Edad Media está considerada la más oscura de la historia de Europa y apenas existen documentos, libros o restos arqueológicos. Tampoco fue una época de grandes creaciones artísticas ni adelantos tecnológicos. Es por ello que considera que las pocas referencias escritas existentes fueron inventadas y tergiversaban la historia.
Este plan se pudo llevar a cabo debido al elevado nivel de analfabetismo existente entre la población, quienes ni siquiera conocían ni les interesaba saber en qué año vivían. Por otro lado, el resto de personas vinculados a la iglesia o al emperador podían ser fácilmente manipulados para aceptar el fraude.
Por supuesto la "teoría del tiempo fantasma" carece de todo fundamento y de evidencias. Es cierto que la Edad Media fue una época de gran oscurantismo pero es imposible que toda la historia referida a esa época haya sido un fraude.
El más claro ejemplo es que esta teoría solo podría ser aplicable a la historia acontecida en Europa, pero no se puede aplicar a otras zonas del planeta, como China, donde si existen numerosas evidencias documentales y arqueológicas oficialmente datadas que demuestran que ese periodo histórico existió.
Otro ejemplo es lo absurdo de pensar que todo o gran parte de lo que rodea a la religión islámica es inventado, dada la enorme existencia de evidencias artísticas, literarias o arquitectónicas datadas en esa época.
Aunque aceptásemos el hecho de que el papa Silvestre II y el Emperador Otón II hubieran acordado inventar determinados hechos históricos y crear ese salto en el tiempo, hubiese sido muy difícil extenderlo al resto de Europa, y materialmente imposible hacerlo con el resto del mundo.
Resulta absolutamente delirante creer que toda la documentación y todos los personajes y acontecimientos referidos a ese periodo fueron imaginados.
Fuentes:
http://www.actuallynotes.com/hipotesis-tiempo-fantasma-teoria-herbert-illig-67776/
https://supercurioso.com/hipotesis-del-tiempo-fantasma/
http://misterioresuelto.com/index.php/2017/10/24/la-teoria-del-tiempo-fantasma-una-hipotesis-falsa/
https://es.wikipedia.org/wiki/Silvestre_II
https://es.wikipedia.org/wiki/Ot%C3%B3n_II