Iba a publicar un post que ya tenía más de 1.000 palabras, pero he decidido tirarlo a la basura y empezar de nuevo. Voy a simplificar y a tratar de no ponerme tan técnico, a ver si así cala más el mensaje.
No quiero venir aquí a darle lecciones a nadie. No quiero parecer un profesor hablando sobre las faltas de ortografía, que si las tildes, que si las uves y las bes, no. Quiero centrar mi intervención en la atención. Porque al final, uno no puede hacer que otro mejore su ortografía de ninguna manera. Es la persona que no escribe correctamente la única que puede poner remedio a sus faltas.
¿Cómo?
Muy sencillo. En primer lugar interesándose por el tema. Es decir, nadie puede mejorar en algo que no le interese mejorar. Y este es un de los principales problemas. La ortografía se mejora leyendo, leyendo, leyendo y escribiendo. Visitando webs o libros que hablen sobre ortografía y preocupándose de investigar. Hay mucha gente que cree que no hay diferencia entre escribir bien o hacerlo mal. Gente que cree que eso no les afecta en absoluto, porque si su mensaje se entiende, qué más da.
Pues para mí, leer a una persona que escribe mal modela en mi mente un concepto de ella bastante preciso, que se ve modificado en función de su grado de horror en la escritura. Cuando leo a alguien que se expresa con facilidad, sin faltas de ortografía y que además hace de su texto algo atractivo, enseguida sube muchos puestos en mi ranking inconsciente de importancia. Esa persona se convierte para mí en alguien atractivo, interesante, alguien que despierta mi curiosidad. Lo mismo ocurre al contrario, alguien que escribe mal y que no sabe expresar sus ideas pierde todo mi interés.
Todos cometemos faltas de ortografía. O el menos muchos de nosotros, aunque hay gente que no. La mayoría de las veces es por despiste o porque puede que no conozcamos la norma ortográfica para ese caso en concreto. Pero si ha sido un despiste, eso se corrige con la revisión del texto.
El problema.
Después de mucho pensar creo que ese el el principal problema que veo aquí. Es, de hecho, lo que me ha motivado a escribir este artículo. Hay mucha gente que no se toma en serio lo que publica en Steemit. Simplemente escriben corriendo para ver cuánto va a generar el post. A ver si hay suerte y o alguna ballena me da su voto. Es más como jugar a la lotería. ¿Y qué es jugar a la lotería? Dejarlo todo en manos de la suerte. Es decir, no poner nada en manos del esfuerzo.
No paro de leer, todos los días, artículos que no han sido revisados. Y eso no es una suposición, es un hecho. A lo que alguno me puede decir:
¿Cómo lo sabes? Quizá el texto está revisado, pero se le ha escapado algo.
Cuando un texto se ha escrito del tirón y no ha sido revisado es más que obvio, salta a la vista. Y el que lo lee y no lo ve, es porque está leyendo con la misma atención que el otro puso a la hora de escribir.
Un texto sin revisar no es un texto listo para ser publicado. Por muy listo o preparado que sea el autor. Si quieres publicar un texto en un lugar como Steemit en donde lo que más se valora es la calidad, DEBES revisar tu texto. Estás obligado a “perder” tiempo en leerlo no dos, sino varias veces. Debes dedicar tiempo y atención a encontrar esos lapsus que se producen al escribir el primer borrador. A darle la forma que deseas y que obviamente no te salió a la primera. A ordenar bien las ideas para que tengan sentido. A buscar incoherencias, repeticiones, cambios de número, de género, de tiempo verbal. Es normal que estén ahí, muchas veces las ideas fluyen y uno corre para que no se le escapen, escribiendo como un loco. Después de eso, es imprescindible un o varias revisiones para ponerlo todo en su sitio.
Leed vuestros textos
No quería entrar en detalles, pero hay un tema que me tiene muy preocupado. La puntuación.
Después de mucho leer y mucho pensar, he llegado a la conclusión de que mucha gente piensa que los puntos son signos de puntuación que sirven únicamente para separar párrafos. ¡Por Dios!
Los puntos separan enunciados. No entraré en el uso de la coma porque es mucho más complejo, pero el punto, por favor, utilizad los puntos. No tengáis miedo a usarlos, que no muerden.
Es más fluído y más cómodo leer un texto con frases cortas y no escrito con enormes frases subordinadas que cuando terminan uno no sabe de dónde venía, ni siquiera a dónde iba, incluso si el escritor se ha esforzado mucho para que no se pierda la atención.
La frase anterior es un ejemplo de cómo no hay que escribir. Leer eso es un horror. Uno pierde las ideas por el camino, junto con todo el interés.
Así que por favor, revisad una y mil veces vuestros textos antes de publicarlos. Y no sólo para evitar errores, sino porque un texto revisado es un texto de mucha más calidad que el texto original. Es un hecho. Los lectores disfrutaremos mucho más de vuestros blogs y los votos se sumarán como consecuencia del trabajo bien hecho.
Esto va también para todos los que queréis concursar en #MicroFiCi256. Estoy leyendo algunos relatos que están apoyados en excelentes historias, pero que están tan mal escritos que me es imposible incluirlos entre los finalistas. No enviéis textos sin revisar a un concurso, por favor. Esforzaros en que vuestro relato sea el mejor. Y ese esfuerzo depende del tiempo que le dediquéis. Y si ahora escribís con dificultad, si os cuesta encontrar la fórmula correcta, seguid escribiendo. No lo dejéis. A escribir se aprende escribiendo, y leyendo mucho. Y no me refiero a leer el Marca. Leed novelas, artículos de calidad, aquí en Steemit hay muchos.
Espero de corazón que nadie se tome esto como algo personal. Yo no es que sea una eminencia en cuanto a ortografía y gramática, pero hay mucha gente aquí, en Steemit, que sí lo es. Pedirnos ayuda o consultarnos lo que necesitéis. Yo, personalmente, haré cuanto esté en mi mano por ayudaros. Para eso estamos.
Un fuerte abrazo a todos.
Feliz escritura.