Catman es mi hijo es muy activo, juguetón y lindo; le gusta comer pescados fritos y el nació abrasado de sus hermanitas y nadie quería al gatito por que era negrito, pero la apariencia no importa, yo los amo a todos por igual y le doy sus baños correspondientes.
Me duela mucho cuando meten a mi negrito en la cárcel, lo neutralizan porque se vuelve como loco. No es como yo que espero pacientemente a que me den mi ración. Sobre todo cuando destapan una lata de atún o sardina.
Es tan hábil que ya aprendió a salirse de la cesta de castigo; caza ratones, lagartijas y hasta se robó una sardina y tuvieron que perseguirlo por todo el patio, pero conmigo no juega, yo lo pongo en su sitio, le doy su regaño y lo despeino con una seguidilla de garrazos.