Me gustan esas ensoñaciones, donde puedo sentirte y verte a mi lado llenándome de cariño y rodando los ojos hacia atrás al verme hacer las niñerías que a pesar de todo te encantaban.
Puedo imaginar las muecas que alguna vez hice para fastidiarte y sacarte una sonrisa. Ahora no tengo a quien sonreírle y hacerle las muecas que te hacía, porque eras solo tú el que las provocaba.
Muchas veces no entendía como era posible que pasará de niña a mujer en un segundo con tan solo un beso. Solo tú me hacías ser tan niña y mujer a la vez.
Y como olvidar la sensación de estar entre tus brazos, era como si flotará, era un lugar donde me sentía segura, amada, donde el mundo se me olvidaba.
Extraño todo eso; lo imagino y lo recuerdo y mis ojos se llenan de lágrimas que no suelto para que las personas no me vean llorar.
Fotografías de mi autoría, tomadas con Huawei P7.
Eres siempre bienvenido a leer y compartir los pensamientos, experiencias, emociones y sentimientos que a veces me consumen.
Quiero ser musa - Prosa poética
Quizás en otro momento... - Divagación #1