Juntos fuimos tormenta, lloviendo e inundando cada espacio de nuestro ser.
Juntos fuimos huracán, de esos categoría 5, destrozando todo a su paso.
Juntos fuimos terremoto, 8.1 en la escala de Richter, socavando la ilusión y el amor.
Juntos fuimos volcán, quemando todo lo que se atravesara en nuestro camino.
Juntos fuimos tsunami, con olas de 10 metros, arrasando lo que quedaba de nosotros.
Y al final, fuimos nube piroclástica, dejando todo en cenizas y hecho piedra.
Fuimos un desastre natural, de esos que no tienen piedad,
y los damnificados fuimos nosotros, quedando en pedazos después de tanto intentar.
¡Gracias por leerme!