Hola hola, espero estés bien, me hayas extrañado y estés listo para conocer otra experiencia de Una Venezolana.
En mi Post de presentación, hablé sobre la personita de la foto, ella es Celeste del Sol, una vecinita del edificio donde vive mi mamá (Guatire, Edo. Miranda, VENEZUELA). Quiero contarles sobre las cosas que me enseñó a raíz de una experiencia que le cambió la vida a ella, y a su alrededor.
Lo que les contaré de mí, sonará pesado y feo la verdad, pero yo era de las personas que decían "Prefiero ayudar a los animales que a las personas, los animales no tienen voz y son más agradecidos que los humanos" ( Cosa que no es mentira, no tienen como expresar lo que sienten/necesitan y son fieles a morir contigo), y a continuación viene mi primera enseñanza.
Celeste desde que nació, (ella y todos los bebés que se me atraviesan) me encantaba, era una bolita cuchi y peluda, con unos ojos GRANDES y expresivos, esa fascinación que causó en mí y en mi mamá hizo que su mamá Xioli y su papá Jesús se hicieran muy cercanos a mi mamá. Como yo no vivo con ella, me gustaba la idea de que mi mami tuviera con quien hablar y apoyarse. Celeste fue creciendo, y a su vez su familia, ya que Xioli quedó embarazada al poco tiempo de mellizas, imaginense la mezcla de la situación país con un bebé no planificado, y que al final no era uno sino DOS.
Celeste al año y medio.
Las morochas o mellizas de izquierda a derecha: Nazareth y Victoria.
Al cumplir dos años, Celeste comenzó a enfermar, y como en ese momento estaba de moda La Chikungunya, los médicos no ahondaron en los síntomas y le diagnosticaron eso. Lo cierto fue que al poco tiempo la niña decayó aún más, y cuando la llevaron a otra opinión, adivinen.. Tenía la hemoglobina en 4, y un terrible diagnostico como lo es Leucemia Linfoblastica Aguda.
Informe Médico Celeste del Sol.
Un golpe muy duro para ella y su alrededor, y ahí es cuando me golpea una realidad, nunca había ayudado a nadie, salvo animalitos. Sentía la necesidad de hacer algo por esa bolita peluda que tanta gracia me causaba, y ayudar a su familia que tanto había apoyado a mi mamá (y aún lo hace). Hasta pudiera decir, QUE DESCUBRÍ QUE TENÍA CORAZÓN, y que no podía ser tan mezquina con los Seres Humanos.
Y seguido de esa necesidad, me viene mi segunda enseñanza: desde el Hi5, había hecho un muy mal uso de las redes sociales, no se imaginan las estupideces que publicaba, y ahora que yo tenía cierta "popularidad" en las redes, me dediqué a crear una pequeña campaña en Instagram y Facebook: # AyudemosACelesteDelSol.
Al principio me costó, ya que no soy ninguna figura pública, pero cuentas en crecimiento me tomaron en cuenta para repostear lo que necesitaba, en ese momento eran medicinas para sus quimioterapias, ya que aqui en Venezuela es un suplicio conseguir. Tambien solicitabamos leche para bebes, ya que como los padres de Celeste tuvieron que renunciar al trabajo para cuidar a su pequeña, no contaban con ingresos fijos para cuidar a sus mellizas, ellos solo contaban con su familia consanguinea, y con la familia que ellos eligieron, es decir, NOSOTROS, sus vecinos.
Gracias a este granito de arena, apareció la Dra. Noelia Bota, de un hospital en el Estado Zulia, es decir, a mas de 900 km de distancia, por lo que necesité la ayuda del Señor para buscar las tan anheladas medicinas, ( si quieres saber quien es el Señor y entender, ve a mi post https://steemit.com/spanish/@unavenezolana/el-amor-venezolano-en-tiempos-de-crisis ) a lo que su entorno respondió muy bien.
Medicinas enviadas por la Dra. Noelia Bota, via aérea
Mayo, 2015 visitando la gorda al Hospital JM de los Ríos.
Gracias a esta visita al hospital, pasé por una fase de sensibilización EXTREMA, me hizo valorar a mi familia, las condiciones en las que he vivido, la salud que he gozado a pesar de algunos tropiezos, y hasta darle el debido peso a mis problemas estupidos en comparación con todo aquello que vi, fue muy triste la verdad, niños sin cabello, presos de sus camas por miedo a las bacterias, bebés muy pequeños padeciendo dolores insoportables...
Noticias de Celeste, después de enterarnos que necesitaba un trasplante de médula ósea.
Parte de la ayuda que solicitábamos.
La respuesta de mi gente.
La verdad que con lo poco o mucho que logramos en ese momento, necesitábamos más, para poder salvarle la vida a nuestra bolita peluda. De eso se encargaron sus padres (a continuacion el video), pero de lo que me encargué yo, me llenó el alma, porque cada vez que voy a casa de mi mamá, desde el tercer piso oigo gritos de alegría "Carla Carla, viniste" "Carla miraaaaaaa" "Carlaaaaa ( y me besan y me abrazan)", que sensación tan de otro mundo.
El siguiente video pertenece al canal del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
Debo acotar que aunque lo hice para recibir nada a cambio, en estos momentos que es mi persona la que necesita antibióticos para mi recuperación, fueron ellos los que me donaron la medicina. Gracias Dios por poner gente buena en nuestros caminos.