Aún me siento atada a ti
a tus elocuentes mentiras
a tus ojos verdes manipuladores,
y tu liberal forma de vivir.
Aún me siento atada a ti
a esas noches en el centro de la ciudad
a las librerías viejas que visitábamos
y a tu ansiedad con olor a cigarrillos.
Aún me siento atada a ti
a las ilusiones juntos que duraron cual verano
a todas las calles que recorrimos
y los amigos que visitamos.
Pero más que nada
Aún me siento atada a ti,
Y a el beso que nos dimos la última vez que te vi.