¡Rellenad los caprichos de una mente en entropía!
Nadé en una playa de tristezas
Arrastrado por lágrimas en olas
Ahora vivo persiguiendo a una ninfa
Como Apolo perseguía a la bella Dafne.
Mi sentimiento no era obsesivo ni un poco
Empecinado e impulsado por bellas sensaciones
Caminante eterno hacia a una pléyade
O un ángel celeste de facciones inhumanas
Evoco temeroso su nombre pues este es Verónica
Hemos sido arrastrados con cataclismo
Y con soberbio e intenso deseo nos amamos
Convertimos las madrugadas en edenes
Y cada alba en florecientes fuentes.
¿Acaso es solo la pasión lo que llena ese pozo?
¿Me equivoco en decir que existen otras sensaciones?
No es por instinto prodigio de que los dioses
Busquen el fuego y el mundanismo de los hombres
Es por amor que se comienza este juego
Mientras los querubines despiden sus vuelos
Mártires contemplan la belleza de Verónica
Y yo me convierto en un siervo idólatra
Más de su amor yo jamás dudo
Puesto que conjuros su destino ocupa
¿Es un Hades o es un Olimpo?
¿Tiene dos caras o simplemente es indecible?
Más no sé si el amor no tiene rostro
Pero si lo tuviera tendría el rostro de Verónica.
¿Qué deleitable symposium traerán las dríades?
¿Qué hermosa sorpresa nos preparará Selene?
¿Qué hermoso canto traerán las sirenas?
En esta inacabable noche de palabras y predilecciones
¿Cómo caí en las cadenas de Verónica?
¿Y cuando ella se enredó en las mías?
En principio es temible aseguro
Pero placentero al tener este cielo testigo
Es una aventura longeva
De obstáculos y señales recias
Pero mientras tenga el jade de los ojos de Verónica
Mientras queden alientos para amarla
Mientras tenga ímpetus en mis brazos para ella
Mientras Eros me acompañe en los albores de mí ser
Rotaremos este mundo con sondeo
Hasta hacerlo ameno es nuestro anhelo
Nuestras manos siembran el camino
Que nuestras mentes ya han comenzado.