
Cada problema que te enredó en el pasado o que te complica en él ahora está diseñado para que asciendas a otro nivel de conciencia, inteligencia y supervivencia. Los retrocesos, las batallas y los padecimientos servirán para ampliar nuestra mente.
No es malo.
Por supuesto que no, hace que profundicemos en nosotros mismos y nos muestre quien en realidad somos, lo que podemos soportar, superar y dejar atrás. Los antiguos videntes creían que las personas que más que sufrían eran los que más y mejores bendiciones recibían.
Nos expande.
Nos abre a la maravilla de la vida.
Para experimentar plenamente nuestro paso por el mundo tienes que apreciar sus altibajos y solo entonces sabrás en que consiste eso de estar vivo. En realidad, creo que el dolor llega para elevar la vida al siguiente nivel.
A enseñarnos.
Mientras más dolor hay en tu vida más se abren los ojos a la verdad, más sabemos vivir.
Reconocemos la realidad.
Esto lo aprendí de mi lectura “El Santo, el surfista y el ejecutivo”, lo parafrasee pero quise compartirlas con ustedes, me ayudó. Espero que a alguien más le sirva y le salve el día, así como me sirvió a mí hoy.
Feliz vida✨
