Y en mitad del cielo se abrió una bacanal de beats húmedos.
Empapando neuronas, chanclas, pelos y espaldas, desatando la locura primaria que sí, que sí,
que muchos humanos todavía llevamos dentro.
¿Qué tendrá el beat que nos hermana bajo el mismo suelo?
¿Qué tendrá la naturaleza que nos hace sentir más y, si hay un buen soundsystem, mejor?
Hermanados bailamos, sudando y mojados, hasta que el ritmo se impuso, inclemente y al unisón.
Dos altavoces, un dj, un prado... y a por el flow.
La foto es mía [2017]