Dos.
Dos cometas que sin razón saben a destino amargo
pues no hay que saber desde cuando, si no porque siguen andando.
la curiosidad odiosa que nos abunda
de explicar porque no evitar su destino
ya que es adictivo como la noche oscura
con esa estela que nos deslumbra con sus misterios
ya que es eterno el recorrido que los perturba.
sin encontrar algo que aclare su norte
dos, solo juntos con sus largas faldas
dos rumbos sin tener horizonte.
dos amargas palabras
quizás sean la vida y la muerte
quizás ambas sean noticias macabra.
la incógnita del inicio y el fin,
desde cuando y hasta donde
de lo que se desde que nací,
hasta que el reflejo responde
después de todo no hay nada que hacer,
aveces la duda vuelve a nacer,
ya no daré ni un solo paso al misterio que es mi fracaso.
ellos sabrán su destino, que no alumbrara mi camino.