anhelo sublime
de un corazón sin dueño.
Sueño que duerme
y que sueña despierta
día a día por su deseo.
Fue una flor,
fue un suspiro,
fue una chispa que se hizo fuego por su pasión.
Su deseo le fue concedido,
una estrella provino de sus adentros
para sacarla de los caminos de la soledad.