Foto tomada con una Olympus E-520.
Siempre es más fácil hablar de ti que de mí.
Y es que te llevo tanto en mi mente
que ya no sé si yo soy yo o eres tú.
He perdido la noción del tiempo.
¿Qué hora es? ¿Qué día es hoy?
Son preguntas frecuentes.
Y es que desde que te vi,
vivo dando vueltas,
volando en mi imaginación
poco certera, siempre idealizándote...
porque hasta de tus defectos me he enamorado.
¿Qué me hiciste? ¿Qué me hice?
De saber que el amor se sentiría así de confuso
habría evitado a toda costa mirarte el alma,
porque nada había pasado hasta que se me
ocurrió fijar mis ojos en los tuyos.
Y cuando percibí la inocencia
junto a la timidez, ocultas en una apariencia
de rebeldía y extroversión,
me perdí para siempre.
Supe ver tu ser aunque trataras de eclipsarlo.
Y me quedó claro que las apariencias no solo engañan,
tampoco existen.
Foto tomada con una Olympus E-520. Mil gracias a la dueña de estos ojos, quien me tuvo la paciencia suficiente mientras le hacía las fotos.
Gracias también a todos los que me leen ♥.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0