Las ovejas negras son, en realidad, buscadores natos de la verdad para su árbol genealógico. Aquellos miembros del árbol genealógico que no se adaptan a las normas o costumbres de la familia, aquellos que siempre buscan revolucionar las creencias, llevando la contraria de lo que dictan las tradiciones familiares, aquellos que son criticados, juzgados y hasta rechazados, son los que liberan a futuras generaciones de repetir la misma historia que los traía frustrados.
Esta "rareza" en la familia es aún más evidente en estos tiempos de "pandemia". Lo sé porque lo estoy viviendo en carne propia. Por el hecho de no creer en el origen del COVID-19 y mucho menos por oponerme a una vacuna que se han creado en tiempo récord y que es evidente que ha ocasionado la muerte de muchas personas.
Algún día la verdad será desvelada al mundo, y en ese entonces sabremos quién tenía la razón, si los conspiranoicos o la gente "normal". Mientras tanto las ovejas negras nos mantenemos firmes en nuestras creencias.