Los que crecimos en la década de los 90's lo recordamos como aquél rubio que hace una serie de movimientos de artes marciales con el objetivo principal de conquistar a las mujeres... Aunque termina golpeado, con gas pimienta en la cara o en el suelo lanzando alguno que otro quejido. Todos lo ubicamos con su icónica frase del "oh, mama!" y su tic "hep-hep-hep" cuando trata de mostrarle a la chica "qué bonito es".
Johnny Bravo apareció por primera vez en el ciclo de cortos animados What a Cartoon Show! de Cartoon Network en 1995 en el corto Johnny Bravo. Posteriormente apareció en dos cortos más, Jungle Boy in Mr. Monkeyman y Johnny Bravo and the Amazon Women. No fue hasta 1997 que Van Partible, su creador, lanzó la primera temporada de la serie, misma que estuvo al aire hasta 2004. En 2011 se lanzó su primera y hasta ahora única película animada Johnny Bravo goes to Bollywood.
No voy a mentir: Cuando era niña me sentaba a ver esa serie. Me encantaba por las situaciones que de repente se metía el tipo. Ahora, ya en edad adulta, y tras ver alguno que otro capítulo en Youtube, me di cuenta de cuáles pudieron haber sido los factores que lo convirtieron en una serie exitosa.
Para empezar, notamos el juego complejo en donde el creador de la serie combinaba el estereotipo de la rubia tonta con el narcisismo puro y duro.
A esto se añade su infinito desprecio hacia otros personajes que son muy inteligentes (por ejemplo, Carl y Suzie), su actitud infantil al pensar que los músculos y la belleza lo son todo para ganarse el afecto del sexo opuesto, y a un (quizás; eso lo dejo al criterio de cada quién) sutil machismo que se refleja al creer que las mujeres deben estar con él porque es guapo y porque tiene bonito cuerpo, siendo lo último un reforzamiento de su narcisismo.
Prácticamente lo que Partible nos presentaba era a un tipo ordinario, de esos súper engreídos, que hace lo que sea y como sea con tal de agradar a una mujer sin tener reparo en que su misma actitud le perjudica a lo grande, tal y como lo demuestra en un capítulo en donde un personaje lo transforma en el sexo opuesto y termina experimentando cómo su misma actitud puede llegar a ser muy desatinada y molesta.
Nos presenta, en cierta forma, una comedia cuyo contenido fácilmente lo entiende un adulto y que puede ser mostrado a un niño como un ejemplo sobre estereotipos absurdos (y no tan absurdos) así como la negatividad que conlleva ser una persona narcisista al momento de interactuar con las personas.
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