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Newland Archer es un joven abogado de clase alta que vivía en la Nueva York de la década de 1870. Comprometido con May Welland, una joven e inocente dama proveniente de una poderosa familia neoyorkina, Archer creía que tenía la vida arreglada... Hasta que conoció a la condesa Ellen Olenska, prima de su prometida; Ellen regresó a Nueva York luego de un fallido matrimonio con un miembro de la aristocracia polaca. Entre ambos surge un apasionado y silencioso romance, el cual los pone en el centro de un estrato social donde la conveniencia, la doble moralidad y la apariencia lo son todo.
Adaptado de la novela homónima de Edith Wharton (la cual estoy leyendo, por cierto) y dirigido por Martin Scorsese, The Age of Innocence nos transporta al mundo íntimo de las familias más influyentes del Nueva York decimonónico y su silencioso código social que Newland y Ellen buscaron romper de manera discreta, pero sin éxito. Nos muestra cómo un tema tan delicado como el divorcio puede generar una mancha en la reputación familiar; a lo largo del film, notamos como la presencia de Ellen pone en jaque a las distintas familias emparentadas entre sí. Éstas de manera silenciosa optan ponerse del lado de la sociedad ante el temor de un escándalo y el rechazo social, dejando a Ellen sola y sin mayor apoyo que el de Newland. Éste, a su vez, empieza a sentir una admiración y luego una obsesión por Ellen debido a su carácter despreocupado y al sutil desafío que su divorcio representa con respecto a las reglas no escritas de la clase alta neoyorkina.
De hecho, Newland empieza a hacer comparaciones entre su prometida (y luego esposa) y Ellen; empieza a ver a Ellen como algo que él siempre quiso ser: un individuo libre y sin ser juzgado.
"Quiero de algún modo irme contigo a un mundo donde palabras como esa... Categorías como esa... No existan. Donde seamos simplemente dos seres humanos que se aman, que son la vida entera el uno para el otro; y donde nada más en la tierra importe" - Newland a Ellen.
Este aspecto del amor imposible e impulsivo me recordó a la adaptación fílmica de otra novela de Wharton, The House of Mirth; en el film en cuestión, Lily Bart debe ajustarse a las reglas sociales si quería sobrevivir en aquél campo minado llamado "clase alta", implicando renunciar a los sentimientos que tenía por Lawrence Selden. No obstante, lo que diferencia a ambos filmes es la resolución final de los personajes: Mientras que Lily va hacia la puerta falsa (el suicidio), Newland decide con pesar quedarse con May luego de que ésta le anunciase que estaba embarazada; al final, su matrimonio fue feliz a pesar de los recuerdos de juventud.
En el aspecto técnico, el guión fue conciso; invita al espectador-lector a echarle una ojeada a la obra de Wharton. Las actuaciones de Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder fueron formidables; Day-Lewis y Pfeiffer sin duda le proveyeron a sus personajes vida y personalidades propias.
Recomiendo ampliamente este film no solo porque entretiene; es un film que invita al espectador a entrar en un mundo donde la apariencia juega un papel importante en la vida de sus miembros. Puede ser utilizado incluso como material de análisis para una clase de Historia o Literatura.