En la habitación de un hotel se encontraba Alejandro, un hombre maduro casado, con una joven agarrada del cabello, la hace suya con furia, la chica complaciente disfruta ser tratada con fuerza y la excitación la tiene al borde de la locura, mientras el hace realidad con ella aquellas perversiones ya imaginadas.
Mientras en la habitación de al lado, hay una mujer también casada, que gime ardiente de deseos encima de su amigo con derecho, que calma sus más lujuriosas ganas de satisfacerse, su esposo piensa que Diana está en casa de alguna de sus amigas, pues confía en su mujer lo suficiente como para sospechar.
Ella por su parte no tiene quejas, es un hombre trabajador, siempre trabaja horas extras para poder cumplir con sus caprichos de mujer.
Diana: No sabe en qué momento se sintió atraída por su amigo, ni como termino enredada en tal pasión, lo que si sabe es que no quiere, ni desea dejar a su esposo, pues para ella estar con su amante es solo un vicio que busca cuando quiere dar riendas sueltas a sus más bajas pasiones. El hombre sale con su amante, la va a llevar a casa para luego ir a la suya y continuar con su vida normal, minutos después la mujer sale de la habitación en compañía de su “amigo” para abandonar el lugar, se dirigen al auto que está en el estacionamiento, para poder dejarla cerca de su casa e irse hasta una próxima cita. El chico enciende el carro se dispone alcanzar la salida del hotel, cuando otro carro que también está saliendo del lugar se atraviesa y por poco lo choca, es el auto de Alejandro el que hace unos minutos estaba en la habitación de al lado engañando a su esposa.
El estacionamiento se encuentra un poco oscuro, el hotel acostumbra a mantenerlo así, para proteger a sus clientes. Ante la situación el chico baja del carro para reclamar al imprudente, quien enojado también sale del carro e inicia una discusión. La chica amante, desea que el problema termine, para salir lo antes posible del lugar.
Por su parte Diana queda en shock, al descubrir que es su esposo el que casi los choca y que además le es infiel, se esconde en la oscuridad mientras la discusión termina y ve como su esposo sale de ahí con aquella mujer que no logro ver, ya que al igual que ella se mantuvo dentro del auto.
Diana va en todo el camino pensando quien podría ser esa mujer amante de su esposo, y se da cuenta de todas esas noches que creyó que él trabajaba hasta muy tarde. Ya sabe que es un mentiroso y descarado, al igual que ella.
Llega a casa y el ya estaba ahí y ella le pregunta:
- ¿Cómo te fue en el trabajo?
- “Muy bien y a ti” ¿cómo te fue con tu amiga?
- ¡Genial! Responde diana confundida….