El pez totoaba es más caro que la cocaína, y al parecer el crimen organizado no dejó pasar por alto este detalle y se metió al tráfico de este pez. Hay varias especies de animales en México que suelen ser llevadas a China por supuestas propiedades especiales en el consumo de ciertos órganos exóticos y eso ha provocado que muchas de estas especies se encuentren en peligro de extinción. La vaquita marina es sólo un “daño colateral” de esta terrible actividad, pues ella sólo muere mientras la codicia humana se lleva a otra especie, que además también está poniendo en peligro.
El investigador Lorenzo Rojas-Bracho refiere:
En 1997, hicimos la primera estimación que fue aceptada internacionalmente y la población fue estimada en 567 vaquitas, en 2008 en 245, en 2015 en 59 y en 2016 en 30. Fuente
Ante estas cifras es muy difícil tener esperanzas en que no desaparezca la vaquita marina. Y no es sólo la vaquita sino que en todo el mundo la actividad humana está provocando la desaparición de cientos y quizá miles de especies. El ecosistema del golfo de Baja California es único, y por su geografía guarda especies que sólo se desarrollaron ahí, de por sí es muy mala noticia que desaparezcan especies, pero cuando se trata de algo que es único la tragedia es aún mayor, porque significa que no habrá nunca más un animal, o animales de distintas especies, con esas características en el mundo.
Por más medidas que se han tratado de implementar para preservar a la vaquita marina las autoridades no parecen estar preocupadas por la especie, son omisas en muchos casos y permiten la impunidad en otros. Los pocos avances que se han tenido para su preservación vienen de las personas, pescadores, de las comunidades cercanas al hábitat de la vaquita, que tienen una preocupación sincera por preservar a este tierno animal. Pero sus esfuerzos son insuficientes justo por no contar con un apoyo real de las autoridades, aun así no se pierde la esperanza en que pronto se tomen las medidas necesarias para acabar con este tráfico inhumano de las especies.
Por otro lado, este también es un problema del que China debe hacerse responsables, pues no hay ningún estudio que confirme que las propiedades de pez totoaba sirven para curar algún tipo de enfermedad. Así que deben de realizar una campaña para concientizar a la gente y deje de consumir el hígado de este animal. Aunque se antoja muy difícil que se logre una política bilateral para combatir este problema, porque al final se suelen imponer los intereses económicos sobre la naturaleza en general.
Apoyo de los delfines
Hace tiempo se propuso un plan por parte de la marina de los Estados Unidos para tratar de capturar las últimas vaquitas marinas y llevarlas a una zona segura, donde con suerte se puedan reproducir. La idea consiste en que delfines entrenados se encarguen de buscar a las vaquitas en el golfo y una vez localizadas informen a sus entrenadores, de este modo se capturarían y llevarían a una zona donde se encuentren fuera de los peligros de las redes de tráficos de totoaba. Me parece que es una gran iniciativa donde se pueda colaborar con otras especies. Aun así es muy peligroso porque nunca se ha logrado reproducir a la vaquita en cautiverio, pero quizá sea la última alternativa. Comparto un vídeo reportaje de La Jornada sobre el tema.