Fuente
Tan de prisa como podía, Corrí de la alegría, un viaje que sin saber a dónde aria
Pero es viajar conocer un lugar más de la serranía
Un viaje no tan largo pero marear solía, Al llegar a la población muy bien nos atendían
Cuando de pasea con unos chiquillos me ofrecían
Caminamos y caminamos que cosas más coloridas, Flores, plantas y animales de cría
Por todos lados se mezclaban en toda la lejanía, Pavos, cerdos y vacunos hasta en las calles corrían
Un lugar muy fino, eran libres sin medidas
Al llegar a un estero de plantas muy frondosas. Marché a recoger de manera desmedida
Me alertaron que este pendiente, Pues hay abejas que donde pica se hincha
Temeroso de los insectos tome algunas de las ramas, Y al mirar más arriba, vi un gran fruto muy arriba
Que quise alcanzar con una varilla, no era suficiente me montarme en una tanquilla
Todos gritan y corren, pues allí estaba escondidas, siento el zumbido de las abejas que retumban
Cuando veo hacia abajo ya siento las ponzoñosos, cada una me acribillan
Con sus púas hasta en los brazos
Quise hacer mi retirada, pero hasta la vista me nublaban
Tropecé no se conque y aún más me pinchaban, trate de salir arrastrado
Al entrar a la casa, aún estaban escondidas, En mi ropa en el cabello, seguían metidas
Cuando me auxilian los adultos, me retiran franelilla, el short toda la ropa y yo sin pena
Cuando me veo todo hinchado y con las ponzoñas en las picadas, Me las retiran sin botarlas y recogen un monte a triturarlas, Me las untar en el cuerpo para que así me curara
Al rato de lo aplicado ya la hinchazón me pasaba, Me dieron un baño de agua muy helada
Aun lo recuerdo, como si fuera la semana pasada, Mal momento que me dejo la cara marcada
Solo por unos días, luego no quedo nada, Dejo gran susto y trauma las abejas malvadas
Una historia que se suma a la etiqueta #HeridasDeGuerra