Una mañana de agosto caminando hacia el malecón de Puerto Colombia, Choroní. La imagen pudiese reflejar una mañana cualquiera en un paraíso de Venezuela, pero para mí es algo más que eso. Esta foto representa un día que no imaginábamos como la vida estaba por cambiar.
¿Cómo decirle a tu único hijo que pronto habrá un nuevo miembro en la familia? Tu mente se pone creativa ya que sabes que es un momento que va a perdurar para siempre. Te imaginas todas las reacciones, te da temor, emoción, de todo un poco. Acto seguido de la noticia, tantas interrogantes en tu cabecita hija mía. Tus sentimientos de alegría y tus temores de verte compartiendo el amor de mamá. Nueve meses de aprendizajes y experiencias están en puerta.
Mi vida en este momento, se enfoca en pasar contigo momentos de calidad. Dos sentimientos enormemente marcados se hacen presentes... Sentir como muero de nostalgia porque has sido el centro de mi vida durante 7 maravillosos años y todo está por dar un giro, y la emoción de recibir a un miembro más de nuestra manada. En solo unas semanas no solo mi vida sigue en constante cambio... La tuya también se verá transformada. ¡Recibirás el título de hermana mayor y no dudo que serás la mejor de este planeta en tu estilo!
Ahora mi corazón lo sabe. ¡Se necesitaban dos estrellas para alumbrar mi camino! Así que mientras esperamos con emoción, seamos solo tú y yo mi muchachita... mi princesa de ensueño, mi raíz sagrada.
El símbolo que le da un vuelco radical a tu vida ➡➕... Llego el momento cuando más que días te encuentras contando las horas... Tu raíz sagrada está por ser puesta en tus brazos. Todo padre sabe cómo es el canto de los ángeles cuando escucha el llanto de su bebe por primera vez, así que me encuentro soñando a toda hora con ese momento de gloria. Han sido 38 semanas que se traducen hoy por hoy como el inicio al camino de la transformación. ¡Aún no has nacido y ya vas cumpliendo misiones de vida mi santa! ... Vida: ¡como siempre, sorprenderme! ¡Esta vez estoy más que lista!
Me llamo Victoria Isabel. Nací el 14/09/2017 en la Maternidad Santa María de la ciudad de Mérida, Venezuela a las 8 y 43 am. Pesé 3.105 kg y medí 49.5 cm. Mis padres me dicen que soy su victoria de vida porque nunca imaginaron, que del amor que ellos dos alguna vez sintieron, quedaría la prueba viviente.
Más que una imagen, un momento para la posteridad. Aquí supimos que nuestras vidas jamás podrían ser concebidas sin nuestra nueva compañera de aventuras. El día que te fue otorgado con honores el título de hermana mayor.
Ya tenemos un año contigo en nuestras vidas y le aportas una energía y un color a nuestros días irremplazable. Simplemente amo el sonido de mi casa con ustedes dos, mi complemento perfecto, son como la sal y la pimienta. Yo también sentía temor de no saber si podría amar a otro hijo de la misma manera. Que maravilloso descubrir como el amor es capaz de multiplicarse. Sin duda nada volvió a ser lo mismo... ¡Todo fue mucho mejor!