Es solo el inicio de otra gran aventura
Saludos a todas las personas que forman parte de esta gran comunidad llamada Steemit y de la cual estoy sintiendo poco a poco gran encanto por su alta diversidad de contenido. Hasta hace un par de semanas, no tenía ni idea que existía un sitio donde pudiese compartir mis escritos. Ahora aquí estoy siendo parte de una red de personas las cuales nos encontramos en la misma frecuencia, una situación que a mi parecer es más que fascinante.
Soy venezolana, tengo 32 años y madre soltera de dos pequeñas niñas. Mirandina de nacimiento, pero andina de corazón pues a unos pocos días de cumplir un año de edad, mis padres cruzaron el país hacia la frontera colombo-venezolana para instalarnos en la llamada “ciudad de la cordialidad”, San Cristóbal estado Táchira. Eran 14 años de mi vida cuando de nuevo el destino cambia el rumbo llevándonos hacia el estado Mérida. Amor a primera vista, me impregne de inmediato con la magia sublime que arropa este valle de ensueño. A estas alturas de mi vida me encanta decir que soy merideña porque así lo siento desde mis adentros.
En la línea del tiempo, mi recorrido por este plano terrenal es apenas un suspiro. Un transitar acelerado, intenso y en algunos momentos abrumador que me llevo a detenerme, apagar la locomotora en medio del camino, y comenzar a cuestionar las decisiones más trascendentales de mi vida.
Una historia de experiencias más que intensas, relatos de mi estrecha relación con los excesos, personajes tóxicos, comportamientos sumisos en algunos momentos y rebeldía extrema en otros, han moldeado la persona en la que me convertido y sigue en construcción. Hoy puedo escribir de mis experiencias no desde la posición de victima sino desde el papel donde asumo mi cuota de responsabilidad.
Escribir se ha convertido en mi terapia. Que alguien se sienta identificado y tome una cuota de fuerza al saberse acompañado en este transitar de la vida a veces lleno de espinas, es sentir que puedo poner mi vida al servicio de la vida. Una especie de relación simbiótica donde cada una de las partes se nutra.
Quisiera decir ahora que en el morral que cargo puesto, llevo dentro una gran historia de auto superación donde la fuerza y la fe son las protagonistas. Nada más alejado de la realidad en algunos capítulos. Hablo más bien de una mujer extremadamente imperfecta, víctima de las circunstancias en algunas ocasiones, pero siempre con un alma benevolente que me permite darme una mirada compasiva para volverlo a intentar las veces que sea necesario.
Mi objetivo al compartir situaciones tan personales no tiene ninguna finalidad avocada a reconocimientos de ningún tipo, nada de méritos ni honores. Se trata de estar cada día más cerca de la cuna de la humildad… se trata de desinflar cualquier intento de mi ego para desconectarme de lo que realmente soy. Un ser humano con tantos defectos proporcionales a mis virtudes.
Bienvenidos a este espacio que te ofrece un espejo para quizás verte reflejado/a y darte la verdadera mirada que es de adentro hacia afuera. Seguro acá también encontraré en cada uno, un espejo de vuelta.