La familia es el lugar por excelencia que ofrece el refugio que se necesita el mas propicio e irremplazable para el desarrollo del ser en la búsqueda de la plenitud. En ella la formación no viene solo del útero materno sino también de un útero de valores, es ahí donde se inicia el proceso de educación y de protección del ser humano.
La persona que por diferentes motivos no recibe esa protección familiar queda de cierta manera un poco debilitado para enfrentarse a la cantidad de circunstancias que el mundo ofrece, es difícil aprender a amar a una familia cuando no se disfrutó de una.
En el mundo actual con tanta violencia, apatía por el sentir del otro, discriminación, excesos, injusticia... La familia se presenta como la calidez ante tanta frialdad, donde el valor por lo humano propicie el respeto y la vivencia de valores que respondan al respeto de derechos y cumplimiento de deberes.
En virtud de ello es deber de la familia ofrecer a la sociedad hombres y mujeres que entiendan la verdad de su propia existencia, que el amor verdadero debe ser a otros seres humanos o animales y no a cosas, que como ser racional es el único que puede hacer el bien, que vale por lo que es, y que el progreso del mundo depende directamente de las mejoras de sus habitantes.
Es importar dejar claro que existen muchos tipos de familias donde los valores son vistos, apreciados y vividos de modo diferente, pero lo que quisiera resaltar en esta publicación es que mires lo que se ha logrado hasta ahora y si no estas de acuerdo, empieza a hacer las modificiones pertinentes en tu familia si todo los hacemos estoy segura que ofreceremos a nuestros descendientes un mejor lugar para vivir.