Hola amigos, otro viernes de educación sexual, el tema que traigo hoy es sobre hacer el amor con o sin deseo, ¿qué piensas? ¿te ha tocado tener relaciones por cumplir?
La receta ideal para mantener una relación de pareja se basa en el respeto, comprensión, disfrute y amor, cuando todos estos ingredientes se encuentran presentes los espacios de ausencia de deseo no representan problema, todos tienen derecho a tener un mal día, estar cansados, sentirse enfermos o sencillamente no querer, sin embargo, cuando persiste el hoy no me apetece hay ocuparse y revisar que está sucediendo.
Una persona puede no sentir deseo por aspectos físicos o psicológicos, son múltiples las razones: nacimiento de un hijo, dificultades en el trabajo, depresión, efectos secundarios de algún medicamento, problemas hormonales o problemas de pareja, por lo que hay que estar alerta y ocuparse del asunto por las vías adecuadas, pero también podría ser simplemente una manifestación de falta de interés en el otro, lo que podría llevar a una ruptura en la pareja.
Sin embargo, no siendo tan drásticos, es mas normal de lo que se cree no tener ganas en algún momento, y hablo que esto le sucede tanto a hombre como a mujeres, pero muchos por pena, por no querer quedar mal ante la pareja, deciden pasar por encima de ellos mismos y complacer al otro, ahora bien, pregunto: ¿eso no sería una forma de maltrato hacia si mismo?
En este sentido, independientemente del motivo que genere la ausencia de ganas, es necesario expresar a la pareja lo mas abiertamente posible lo que sienten, evitemos las excusas, sencillamente sean sinceros, al engañar a tu pareja, te engañas y maltratas a ti mismo.
La recomendación sería entonces intentar averiguar juntos lo que está sucediendo, de lo contrario se generan molestias que conllevan a otro tipo de problemas, si la rutina entró a la cama, intenten recrear el tono que había cuando se enamoraron, innoven, den rienda suelta a la imaginación, vivan sus fantasías, el objetivo es generar relaciones sexuales sanas, sinceras y deliciosas, de modo que las ganas estén presente el mayor tiempo posible; y si definitivamente ya no están y el interés en el otro se ha ido completamente, recuerda que tu cuerpo es un templo y solo tu permites quien entra, si no quieres que lo toquen, no lo permitas, los límites solo puedes ponerlos tu y el respeto se gana cuando te autorespetas.