Hola amigos, nuevamente otro viernes con contenido educativo sobre sexualidad.
La actividad sexual además de ser una experiencia placentera conlleva a sus riesgos ante los cuales hay que estar atento, por lo que hoy el tema a tratar está relacionado con aspectos que pueden perjudicarte durante el acto sexual.
Embarazo no deseado
Un embarazo sin planificación es complicado, porque si bien es cierto que los hijos no tienen la culpa, muchas veces sufren las consecuencias de este acto. Para muchos el aborto es una salida, pero pone en riesgo la vida de la persona que se lo practica.
Es por ello tan importante la escogencia del método anticonceptivo a usar, si bien es cierto que el más efectivo es la abstinencia, hay algunos que pueden ofrecer un alto porcentaje de efectividad, como la píldora o el preservativo, sin embargo, estos a pesar de su alta efectividad, también pueden fallar, un preservativo puede romperse o la píldora puede disminuir su efectividad si durante su consumo si se combina con otro medicamento. Así que si no se desea una sorpresa de 9 meses, tomen las previsiones.
Infección de transmisión sexual
Se les conocen también como enfermedades de transmisión sexual, son afecciones clínicas infectocontagiosas que casi siempre se transmiten por el contacto de persona a persona a través del acto sexual. Éstas son causadas por bacterias, virus, hongos y protozoarios.
En este sentido, es importante la escogencia de la pareja para la práctica sexual y el uso del preservativo, ya que algunas de estas infecciones puede poner en riesgo la vida.
Fractura de pene
Ocurre cuando el movimiento durante el acto sexual es muy fuerte, se percibe un sonido como si se partiera un hueso. Recordemos que este órgano no tiene hueso, así que lo que realmente sucede es la ruptura de la túnica albugínea, la estructura interna del pene, que permite la erección.
Alimentos en la vagina
Introducir alimentos en la vagina, practica que a muchos les encanta, puede originar infecciones en esta área, los alimentos pueden contener hongos y fácilmente pasarse a la vagina produciendo dolor o secreciones, que deben ser tratadas con medicamentos.