Hola amigos, espero se encuentren muy bien! El día de hoy les voy a contar la historia de Pepe, un muchacho venezolano...
Pepe es un joven que nació y creció en el seno de una familia humilde, es el menor de tres hermanos, su hermano del medio murió siendo un bebé, así que creció junto a su hermana y sus padres rodeado de amor y protección. Fue a la universidad y obtiene un título universitario, lo que le permitió ubicarse en un buen puesto de trabajo, obteniendo buenos ingresos.
Un día Pepe se levantó con un proyecto nuevo, decide adquirir un vehículo, así que ahorro y pudo comprarlo, el y su familia estaban felices. Decidió conocer su país montado en su vehículo, así que cada vez que podía, Pepe llenaba el tanque de gasolina y se embarcaba en una nueva aventura, era libre, era muy feliz, tenía todo lo que se había proyectado, ¿qué más podía pedir?
Un día Pepe conoció a Susana y se enamoró, a partir de ese momento tuvo una compañera de viaje, se volvieron inseparables... Una mañana Susana le dice entrega a Pepe un papel, - Pepe le pregunta ¿qué es? solo lee, le responde Susana, era la prueba de laboratorio que Susana se había practicado, ¡estaba embarazada! toda la familia estaba feliz, Pepe sería papá.
Pepe y Susana asisten emocionados al obstetra para iniciar el control del embarazo, el médico inicia con una ecografía, y les dice - veo dos latidos, Pepe se sintió mareado, no sabía que decir, que hacer... Salieron del consultorio dieron la noticia a la familia y todos estaban felices, pero Pepe aún estaba en shock.
Muchos fueron los gastos, la economía del país estaba un poco complicada, la inflación en alza; Pepe y Susana tuvieron que ir a vivir con sus padres, con la esperanza fuese solo momentáneamente.
Llegó el gran día, una mañana de sábado nacieron las gemelas Anna y Anny, se respiraba felicidad en el ambiente, Pepe por su parte aunque estaba también feliz, no dejaba de pensar en que debía comprar una casa para su nueva familia y la economía estaba cada vez más difícil, así que pensó - venderé mi vehículo y con eso obtendré la cuota inicial para nuestra casa.
Mientras tanto en el país ocurrían acontecimientos desagradables, la delincuencia se apoderaba de las calles, el alto costo de la vida impedía que parejas como la de Pepe y Susana vivieran con tranquilidad. Una mañana como cualquier otra Pepe salía a su trabajo, dos hombre lo esperaban, lo apuntaron con pistola y le robaron su vehículo. Pepe estaba desconcertado, con la inflación galopante sus ingresos apenas y les alcanzaban para los alimentos, no encontraba que hacer...
Así que Pepe decidió meter sus sueños en una maleta y embarcarse en un nuevo proyecto. Decide irse a un nuevo país inicialmente solo en busca de nuevas oportunidades que le permitan crecer y desarrollarse junto a su familia. Llegó el día de la despedida, Pepe no sabe que siente, sabe que debe irse para iniciar de nuevo, pero no soporta el dolor de su esposa, hijas y madre, no soporta su propio dolor... Por momentos siente ganas de abandonar esa idea y seguir luchando en su país, pero una voz interior le dice: - Pepe, estas haciendo lo correcto.
Por lo costoso de un pasaje de avión, Pepe inicia su travesía en autobús, en un viaje que durará siete días. Al pisar la frontera de salida de su país, la cual debe atravesar caminando Pepe se detiene por un momento y dice: - ¡Gracias! me llevo conmigo todo lo que me diste, en mi corazón está el amor de mi familia, me llevo mi educación y todo lo hermoso que viví en estas tierras, lo malo saco de mi, lo desecho, aquí lo dejo. ¡Gracias Venezuela! Hasta pronto...
La historia de Pepe, representa la historia de miles de venezolanos que deciden dejarlo todo en busca de un bienestar para el y sus familias. Mis respetos para ellos, son decisiones que solo toman los valientes.