Hola amigos feliz y bendecido día para todos. En días pasados estuve conversando con una querida amiga sobre las cosas no tan positivas que nos pasan y que debido a las decisiones que tomemos en esos momentos cargamos luego con una especie de sombra, que en ocasiones no sabemos que hacer con ellas.
Esas sombras no son otra cosa que las consecuencias de nuestras decisiones y lo que quiero tratar acá no es si las decisiones tomadas en un momento determinado estuvieron bien o mal (no soy quien para eso) sino que reflexionemos un poco sobre la actitud ante las sombras con las que cargamos.
¿Eres víctima?
La real academia española entre sus acepciones define víctima como persona que padece daño por culpa ajena o por causa fortuita, o persona que padece las consecuencias dañosas de un delito.
Para muchos, colocarse en la posición de víctima es habitual y hasta cómodo, porque si bien es cierto que tienen una experiencia como víctima, la forma de cargar con esa sombra es lo que determina nuestro paso por la vida. Lo explicaré con dos ejemplos de casos que conozco personalmente. El primero es de una amiga, que cuando niña una hermana mayor que ella murió, su madre sumergida en el dolor, la abandonó a ella y a sus otros cuatro hermanos, vivió el resto de sus días así, ellas y sus hermanos crecieron con ese dolor, fueron víctimas de una situación, perdieron a su hermana y también a su madre, por su parte la madre se quedó siendo víctima toda su vida, hasta el final de sus días, no pudo con el peso de su sombra.
El segundo caso es de una persona que su esposo falleció en un accidente automovilístico, ella víctima también de la situación se quedó sin su esposo y sus hijos ahora con un padre ausente, ella ha podido quedarse en la posición de víctima, pero decidió cargar a su sombra... el dolor y la ausencia siguen estando, pero decidió continuar con su vida, además regresó a la universidad, realizó estudios de post grado y se encuentra desarrollando nuevos proyectos.
Cada quien decide como actuar ante sus experiencias, como llevar su sombra, se que estos casos son extremos, involucran la pérdida física de un ser amado, pero podemos llevarlo a lo sencillo de nuestro quehacer... No te alcanza el dinero, te robaron, no lograste entrar a la universidad que querías, no tienes el empleo que deseas, pregúntate ¿qué hago con eso?
¿Eres culpable?
La real academia española define la palabra culpable en una de sus acepciones como persona responsable civil o penalmente de algo.
Para muchos otros, la culpa es la sombra que llevan a cuestas y no es tan cómoda de llevar porque viene acompañada de la pena, en ocasiones esa sombra es llevada secretamente, y les cuento que así pesa mucho mas. Es esa sombra la que carga con asesinatos, robos, infidelidades o casos menos extremos como que me botaron del trabajo por ser irresponsable, reprobé una materia porque no estudié, llegué tarde porque decidí quedarme un poco mas en la cama. Inventamos excusas que ponen aún más pesada y oscura esa sombra, que lleva a la mentira y a un sin fin de situaciones que en nada mejoran el espíritu.
La sombra de la culpa es inevitable llevarla si hicimos algo que la genero, pero si ya está hecho, ¿que hacer entonces? Pues actuar en consecuencia, tratar en lo posible de remediar o mejorar la situación con acciones que nos lleven a eso, porque no se trata solo de asumir la culpa, sino de remediar en lo posible el daño causado, sin importar si fue hecho con o sin intención.
Para finalizar les puedo decir, que siempre llevaremos una sombra, ¿qué importa si es como víctima o culpable? Este escrito no es para juzgarte, es para invitar a la reflexión, hacer una mirada a nuestro interior y buscar lo que nos mueva para mejorar, la sombra no se va a ir, pero no será una carga si asumes las consecuencias de tus actos y conviertes esa sombra en un impulso para mejorar y continuar tu transitar por este maravilloso camino llamado vida.
Cuéntame ¿qué harás con tu sombra?