Mi hija ha estado en el movimiento Scout desde los 6 años, tiene 14 ahora.
Le encanta y a mi me encanta todos los valores que aprende, desde chiquita recitaba con orgullo "El Scout no miente, el Scout cuida la naturaleza y ayuda a los demás" en el momento que fallaba ella misma se daba cuenta y recordaba la promesa Scout de ser Siempre mejor.
Otra cosa grandiosa de este movimiento es la independencia que promueve, mi hija acampó desde los 6 años, los padres acompañábamos pero teníamos prohibido interferir, en realidad íbamos por nosotros y no por ellos, porque los niños ni se acordaban de los padres durante los campamentos jejeje
Ellos son responsables de cuidar sus cosas, arreglar todo y cuando son más grandes de planear y preparar las comidas. Mi hija ya sufrió las consecuencias de un campamento mal planeado (por parte de ellos) donde se quedaron sin comida al segundo día y no les quedó de otra que asumir la responsabilidad y aguantarse el hambre, aunque no fue demasiada porque como dice arriba El Scout ayuda a los demás así que pronto los otros grupos salieron al rescate.
Pero para mí la mayor lección del movimiento es la igualdad de género.
Los varones y niñas acampan en lugares separados pero las actividades son todas iguales y juntos, no se hace distinción entre los géneros. Si los varones deben trepar arboles, también las niñas, y los mismos no otros más fáciles o más bajos.
Todos tienen los mismos desafíos con los mismos tiempos para cumplirlos, y todos son sancionados de la misma forma, no hay segundas oportunidades para las nenas, no hay excusa de que son "más lentas o débiles".
Me encanta esto no solo porque mi hija crece sabiendo que no hay diferencias entre lo que un hombre o una mujer puede hacer, pero sobre todo me gusta porque le enseña a los varones lo mismo.
Los niños del Scout crecen viendo que las niñas tienen la misma capacidad que ellos, que pueden competir como iguales y las respetan, no se dejan estar por competir con nenas.
Mi hija ha pasado por mil actividades que duraron pocos meses o un par de años, pero el movimiento Scout lo lleva muy adentro y no lo abandona, este año dijo que descansaría un poco pero no aguantó más de 2 meses sin ir.
Si realmente quieren darles a sus hijos la oportunidad de jugar de forma sana, disfrutar en la naturaleza y aprender habilidades y valores para toda la vida, busquen un grupo Scout!
Esta es mi hija en algunas de las actividades cuando tenía 6 a 8 años, no tengo casi fotos de mayor porque ya no la acompañaba más a los campamentos.