El Camino de Santiago es la única peregrinación cristiana que ha permanecido inalterada haciéndose a pie desde el siglo IX.
Se inició cuando fue descubierto el sepulcro del Apóstol Santiago. Un eremita llamado Pelayo observó unas extrañas luces en un campo y allí se descubrió que estaba enterrado el apóstol Santiago, patrón de España. Por eso, a ese lugar se le llamó Compostela y se creó una iglesia inicialmente que más tarde llegó a ser la catedral de la ciudad Santiago de Compostela, la meta final de la peregrinación jacobea.
“La Compostela “es un diploma que si obtiene en la Catedral de Santiago y que acredita que el peregrino ha recorrido a pie o a caballo los últimos 100 km hasta la tumba del apóstol. Si se realiza en bicicleta hay que hacer los últimos 200 km.
Para poder acreditar la distancia recorrida existe “la Credencial” que es una especie de libreta, desplegable en forma de acordeón, donde se puede ir sellando de forma ordenada los lugares por los que se pasa. Así se puede demostrar por donde se ha pasado.
Es decir, consiguen la “Compostela” solo aquellos peregrinos que, mediante la “Credencial” debidamente sellada, acreditan haber caminado, al menos, los últimos 100 km.
La “Credencial” era un documento que se entregaba al peregrino y servía a modo de salvoconducto. En la actualidad se sigue utilizando y tiene su utilidad, por ejemplo, para hospedarse en los albergues de peregrinos.
De las diversas rutas reconocidas que hay, cualquiera de ellas vale si termina en Santiago, pero ojo, para conseguir la “Compostela” se debe realizar el Camino con un sentido religioso o espiritual. No te la dan si lo haces por un sentido turístico o deportivo.
Últimamente se ha abierto un poco la mano y también sirve responder que se ha hecho por un “sentido de búsqueda”. Es más ambiguo y así no hay que mentir. A mí el primer año casi no me lo dan. No llevaba preparada la respuesta, me pilló por sorpresa y tuve que reaccionar sobre la marcha.
Aquellos que lo hacen por motivos únicamente deportivos o turísticos pueden obtener un diploma de reconocimiento acreditativo de la distancia recorrida pero no la “Compostela”.
Desde el momento que se creó la peregrinación jacobea se tuvo la necesidad de acreditarlo. A veces se hacía por prebendas o por promesas y los peregrinos querían, tras el esfuerzo, un reconocimiento acreditado de ese recorrido completo. Al principio se entregaban unas insignias en forma de concha, pero como fueron fácilmente falsificables, se pasó a un documento oficial acreditativo, la actual “Compostela”.
En el siglo XVI, los Reyes Católicos crearon el hospital de peregrinos en Santiago de Compostela y lo hicieron donde está el actual parador nacional. En este alojamiento estaba permitido hospedarse de forma totalmente gratuita y pensión completa a todos aquellos peregrinos que mostraran la “Compostela”.
Todavía hoy se premia a los 10 primeros que enseñen la “Compostela” y se les regala un desayuno, una comida o una cena en el Parador Nacional que no es despreciable la cosa.
La “Compostela” es un documento eclesiástico. Con la popularización del Camino, el arzobispado impuso una serie de condiciones para concederla. Uno de ellos es que se realice por motivos espirituales para evitar así está acreditación cristiana de una actividad que se hace por motivos festivos.
Cuando el peregrino llega a Santiago debe dirigirse a la oficina de acogida al peregrino donde, tras presentar la “Credencial” debidamente sellada, obtiene la ansiada “Compostela”.
El modelo oficial de “Credencial” se obtiene en la oficina de acogida al peregrino de Santiago, aunque también lo pueden distribuir las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago y algunas otras instituciones. Yo lo solicité vía online en Mundicamino y me lo enviaron a casa tras abonar tres euros por cada uno.
A mi me gusta tomarme la molestia de ir sellando. Es como hacer una colección. A mi hijo no tanto porque no le hacía tanta gracia tener que parar para sellar.
Me gusta buscar lugares como iglesias o albergues para sellar, ya que en ellos suelen ser más bonitos los sellos. Luego podéis ver algunos.
Observar la “Credencial” con todos los sellos juntos me gusta porque me enorgullece y a la vez me recuerda aquellos lugares. Además, a los amigos les suele llamar la atención bastante.
Me gusta cumplir con todas las tradiciones del peregrino, obtener la "Compostela" no es la única. Me gusta hacer la visita a la cripta y ver el sepulcro, puesto que es la meta de la peregrinación, y darle el abrazo al santo, aunque tenga que esperar una buena cola.
Aquí os muestro unas cuantas fotos de los paisajes que podéis ver durante el Camino de Santiago. También podéis ver la Credencial que usamos este año y la "Compostela" que obtuvimos, así como el "Certificado de distancia recorrido".
Disculpad que por motivos de privacidad he modificado los nombres por nuestros seudónimos.
Estando con “morriña” por haber finalizado este recorrido, espero haberos aclarado estas cosas en las que generalmente existe mucha confusión, si no has emprendido nunca el Camino.
Seguro que, si algún día lo hacéis, no os vais a arrepentir.
La Credencial del peregrino
Sello de San Vicente de la Barquera
Sello de Puente la Reina, lugar de confluencia de diversos Caminos en Navarra.
Sello de Cruceiro de Francos, en el Camino Portugués
Sello de Roncesvalles, inicio del Camino Francés en España
Santa Tecla
Señales del Camino
Babosa
Los Cruceiros eran las señales que marcaban la ruta del Camino en la Edad Media
He visto peregrinos que tienen mas de 70 años de edad!
El abrazo al Santo Apóstol Santiago
Pórtico de la Gloria, recientemente restaurado
Catedral de Santiago de Compostela, meta de la peregrinación
Certificado de distancia recorrida. Nosotros hicimos más de 170 km pues hay que añadir la etapa de Santa Tecla a A Guarda que fueron unos 10 km
Espero sinceramente que haya sido de tu agrado esta publicación. La he escrito con ilusión recordando el viaje. Mi intención ha sido que me acompañaras, proporcionándote información pero sin resultar aburrido. Espero contar contigo en otras experiencias.
I sincerely hope that you liked this publication. I wrote it with enthusiasm remembering the trip. My intention has been to accompany me, providing information but without being boring. I hope to count on you in other experiences.
Todas las fotos son mías y originales. Las hice con mi iPhone 6. Así mismo, soy el autor de los dibujos separadores.
¡Espero tus comentarios!
All the photos are original and mine. I made with my iPhone 6. Also, I am the author of the separator drawings.
I await your comments!
¡Buen Camino!