Buenas noches. Primera carta, últimas palabras.
Una flor de cerezo cae poco a poco de cada una de sus antiguas ramas, mientras que un pequeño se mantiene observando detenidamente en silencio su bello balanceo.
Sin importar el momento, el sitio, o su destino el sigue observando de izquierda a derecha la delicada caida del sakura que se balancea como si nada.
El no lo compara. El lo observa de manera fija como si no hubiera algo mas, como si fuera lo ultimo que sus ojos pudieran mirar, y como si no hubiera un mañana. Como si su ultimo deseo fuera compartir tal vista con la persona que ama.
NOA.912: