–no pensé que pudieses ser intelectual ¿puedo preguntarte otra vez qué estas estudiando? –preguntó con notable curiosidad genuina
–no estoy estudiando nada en específico, sigo en secundaria, aunque me gusta mucho la psicología
–entiendo, deberías estudiarla, ayudarías a bastantes locos. De todas formas, opino que no estás tan desquiciada como dices que estas, tal vez solo te gusta creer que es así
–si me conocieras de verdad no dirías lo mismo
–Entonces déjame conocerte más –agregó Fenix, y nuevamente tenía esa mirada que lograba ponerme nerviosa
–vaya, es sumamente tarde y tengo muchas cosas que hacer –dije levantándome de la mesa –Me voy, y espero no volverte a ver
–¿por qué? ¿Tanto me detestas?
–no… es que… bueno… –volví a quedarme sin palabras ¿qué rayos me hace esta chica? –ya te dije, venimos de mundos diferentes
–a veces, los mundos chocan y crean universos